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4 de diciembre de 2025

Los premios (Julio Cortázar) [1960]

Esta novela (la primera publicada de Cortázar) tiene una escena en la que un hombre viola a un menor de edad y otra en la que otro adulto intenta violar al mismo adolescente. Sientos que esas escenas están tratadas con demasiada liviandad, como un detalle más de la obra, cuando en realidad la violación de menores de edad es una de las peores aberraciones de la historia de la humanidad.

Incluso los violadores aparecen como dos personajes más de la obra. No están marcados como criminales o enfermos, sus pensamientos y acciones son tratados con la misma imparcialidad con la que se toma un café con leche.

Y no me vengan con que en 1960 las cosas eran distintas, o que en realidad encubiertamente Cortázar está queriendo decirnos algo cifrado. ¡La pindonga! Necesitamos que cualquier persona que lea este libro sepa que está enfrente de un delito, de un crimen, de un hecho imperdonable, de una atrocidad, que elimina absolutamente cualquier otro rasgo que pueda mostrar un violador.

Iba a decir, antes de llegar a esas escenas, que Cortázar sigue sin gustarme como pensé que me gustaría cuando otres hablaban de él. Y que por muchos momentos la historia parece construida solo para que él demuestre lo bien que maneja los diferentes "registros", pensando como piensan personas de la clase trabajadora, o personas "cultas", o pedófilos. Y me parece que encima no lo logra, que cae en estereotipos bastante indignantes, creyendo que las personas piensan únicamente signadas por su clase social o contexto. Y no, Cortázar: no.

Obviamente hay partes interesantes, intrigas bien llevadas, pero contar livianamente una violación es algo que no me permite enfocarme en otra cosa.

También pienso en las personas que sufrieron una violación o un abuso y leen esta novela: ¿no habría que tener cierto cuidado al escribir, especialmente cuando más de un tercio del universo lo sufrió? Mi respuesta es sí: por mucha ficción que hagamos, no tenemos derecho a lastimar concientemente a personas que ya fueron tan lastimadas.

13 de septiembre de 2025

Las armas secretas (Julio Cortázar) [1959]

Las armas secretas es un libro de Julio Cortázar publicado en 1959 que incluye cinco cuentos:

• Cartas de mamá

Me parece atrapante la forma de contar de Cortázar, pero siento que en los tres libros que leí el fondo de las historias empieza a ser un poco predecible: mucha cotidianeidad para hacernos sentir que estamos en mundo grismente real y un punto extraño, sobrenatural en esa realidad, que va creciendo hasta acapararlo casi todo. En este caso, un hombre que se fue a París casado con una mujer que antes fue pareja de su hermano, que, enfermo, murió un día después de ese casamiento. La mamá le envía cartas a París hablándole de su hermano como si realmente estuviera vivo, y ese puntito empieza a crecer.

• Los buenos servicios

En este no hay nada sobrenatural, aunque sí atípico: le piden a una empleada doméstica que se haga pasar por la mamá de un hombre que murió, para dar buena impresión a los clientes del negocio de ese hombre. Pero resulta que al mujer justo había conocido al hombre en cuestión, entonces llora un poco fingiendo y un poco de verdad.

• Las babas del diablo

Como me sucedió con otros cuentos de Cortázar, al terminar este (que es bastante largo en comparación con otros del Julio) tuve que googlear en internet para buscar interpretaciones. Las poquitas que miré parecían tan enroscadas como el cuento, en el que un fotógrafo hace larguísimo monólogo sobre una imagen que vio entre una mujer adulta y un adolescente que parecía acosado por ella. El fotógrafo les sacó una foto, apareció un hombre adulto que, mientras el adolescente escapaba, le quiso sacar el rollo junto a la mujer. El fotógrafo también logró escapar y supuso que había salvado al adolescente de un abuso, pero ahí arranca el Cortázar sobrenatural, y no se entiende si realmente pasó lo que el fotógrafo cuenta o hay imaginación o hay delirio o hay ciencia ficción. No me gustó.

• El perseguidor

Cuento larguísimo (50 páginas) en el que el narrador, un crítico musical llamado Bruno, nos habla sobre Johnny Carter, brillante saxofonista del que escribió una biografía, con quien tenía una relación bastante intensa (algune llega a decir que eran mejores amigos) y que vivía vinculado a las drogas y el alcohol. El personaje de Johnny Carter está fuertemente basado en el saxofonista Charlie Parker, que realmente existió. Bruno cuenta los excéntricos y complejos pensamientos de Johnny, sin llegar a entender si eran pensamientos generados por las drogas, o si realmente tenía ideas superiores a todas las que había conocido y las drogas eran resultado de semejantes ideas. Repito de lo siempre: es atrapante cómo cuenta las cosas el Cortázar, pero la temática general es la que no termina de atraparme.

• Las armas secretas

Un hombre de 23 años, Pierre, desea tener relaciones sexuales con su casi-pareja, Michele, de 24. Pero, al parecer, aunque lo quiere, ella escapa de esa intimidad. El por qué es un misterio que se empieza a develar recién en las últimas líneas, pero que, como casi siempre en Cortázar, es amibiguo y con posibilidades múltiples.

4 de abril de 2025

Final del juego (libro de Julio Cortázar) [1956]

Qué aburrido me pongo cuando me enrosco. Quisiera pensar que cada vez me pasa menos, pero bueno, me sigue pasando. O sea: es solo leer un libro y contar si me gustó o no. Pero como es Cortázar me interrumpo la tranquilidad de leer por toda la cosa prejuiciosa de mi, o de nuestras, cabezas. Que Cortázar me debería gustar, que si no me gusta es porque no entendí, que si no entiendo es porque soy tonto, que si a Casciari le gusta tanto porque a mí no, y así.

Entonces trato de aislar esa línea de pensamiento y leer a Cortázar como si fuera un libro anónimo que encontré en cualquier lado, pero es peor, porque ahora no son dos líneas de pensamiento, sino tres las que me acorralan: yo mismo leyendo, yo mismo leyendo sabiendo que es Cortázar y yo mismo leyendo tratando de olvidar que es Cortázar.

Este libro, para mí, no cambia mucho el mundo. Me pareció leer por ahí que la literatura de Cortázar era comprometida socialmente. Un poco eso parecía darle ventaja en la innecesaria comparación con Borges. Yo leí solo dos libros de Cortázar: Bestiario y este. No olviden que voy en orden cronológico. Y hasta ahora no le encontré la lucha revolucionaria.

Dos objeciones a eso se me ocurren. La primera es que el compromiso social es sutil y complejo y más profundo que denunciar las injusticias y luchar contra ellas. Bueno, si llegar a ser eso, no me entusiasman esas formas y no las creo eficaces para mejorar la realidad.

La otra objeción es que son las primeras obras de Cortázar y acá no se nota tanto. Ahí puede ser. Estos dos libros tienen mayoría de cuentos fantásticos y están construidos con mucho esfuerzo para lograr un impactante efecto en los finales. Les siento más pasión por la literatura que por la conciencia social. Lo que estaría muy bien, porque se trata de libros y no de asambleas barriales, pero ya vieron cómo soy y no tiene sentido ocultarlo: pa mí en casi todo lo más importante es aliviar sufrimientos.

Enroscado, y con pocas ganas, hice este pequeño comentario de cada cuento del libro, que espero no sean incluidos en mis obras completas porque me parecen malísimos y hechos a las apuradas para avanzar en mis cronologías. Chau, gracias por leerme.

• Continuidad de los parques

Para terminar de entenderlo busqué explicaciones en internet. Hago espoiler: lo interesante del cuento es que una persona que viene leyendo una historia de pronto pasa a formar parte de esa historia.

• No se culpe a nadie

Un hombre intenta ponerse un pulóver pero se le complica. Intenta ser un texto con un toque de humor, me parece.

• El río

Alguien acostado (medio dormido, medio despierto) reflexiona con un poco de odio sobre las permanentes amenazas de suicidio de su pareja, mientras ella duerme a su lado. Al final todo da un giro brusco, como en los dos cuentos anteriores.

• Los venenos

Un niño cuenta algunos días de vacaciones en su casa de Banfield: la llegada de una máquina que mata hormigas, de un primo llamado Hugo y su relación con una vecina llamada Lila. Leí que es una historia real de la infancia de Cortázar y eso le dio un poco más de gracia.

• La puerta condenada

Un hombre que, por obligaciones laborales, debe pasar una semana en un hotel, escucha cada noche que un niño llora pese a que le aseguran que no hay niños en el hotel. Estaría dentro del género "realismo mágico", tan popular en los '50, me parece.

• Las ménades

Una importante función de una orquesta se transforma misteriosamente en una explosión de desbordadísima y violenta pasión hacia los músicos, el director y los instrumentos.

• El ídolo de las Cícladas

Dos hombres que dos años atrás encontraron una estatuilla en Grecia vuelven a verse. Uno de ellos, el que guardó la estatuilla, parece tener signos de obsesión o demencia. El final es muy bueno.

• Una flor amarilla

Un hombre cuenta, en una especie de taberna, que descubrió que todes somos inmortales, ya que siempre existe otra persona más joven que nosotres que vivirá un ciclo de vida muy parecido. No me venía gustando, pero el final lo salvó. 

• Sobremesa

Confuso intercambio de cartas entre dos amigos, en el que uno lo invita a una cena en la que el otro dice ya haber participado. Un cuento bien pegado al género fantástico, que no me fascina.

• La banda

Este directamente no me gustó. Es una especie de "anécdota" de un hombre culto que va al cine y se encuentra con un contexto y un espectáculo que no es el que esperaba. Me parece que no entendí el final, o que casi no hay final.

• Los amigos

Alguien planea el asesinato de una persona y otra, al parecer, intentará salvarlo. Uno cortito y enigmático en el que casi todo está armado para sorprender con el final. No me gustó.

• El móvil

Un hombre intenta vengar el asesinato de uno de sus amigos persiguiendo las pocas pistas que tiene del asesino: que es argentino y marinero. La fuerza de estos cuentos está casi siempre en el sorpresivo final.

• Torito

Cortázar intenta imaginar cómo sería un monólogo del boxeador Justo Suárez. Un monólogo muy muy lleno de tristeza.

• Relato con un fondo de agua

Un amigo casi ex amigo le cuenta su amigo tal vez ex amigo un sueño que tuvo, y que le había contado a otro amigo que ya es ex amigo. El sueño es rebuscado, el texto es demasiado pomposo y el final creo que no me gustó.

• Después del almuerzo

Sus padres le piden a un chico que saque a pasar a alguien, que no se entiende si es un humano o un animal, porque el chico habla de él como si fuera un humano pero lo lleva con un collar y tironeándolo. 

• Axolotl

Un hombre visita un acuario, ve a los axolotls y se siente profundamente ligado a ellos, al punto que imagina que pueden pensar y que en otro momento dominaron el mundo. Empieza a obsesionarse con ellos al extremo de creerse un axolotl. El final tiene un lindo giro.

• La noche boca arriba

Un hombre choca con su moto y, cuando es llevado al hospital, sueña que es un aborigen mexicano en medio de una lucha contra una tribu enemiga. Otra vez la gracia es el final, que está bien, es sorprendente.

• Final del juego

Tres pequeñas hermanas inventan un creativo juego cada vez que pasa el tren cerca de su casa, pero todo cambia cuando, desde el tren, reciben un cariñoso mensaje.

30 de noviembre de 2021

Bestiario (Julio Cortázar) [1951]

Bestiario es el primer libro escrito por Julio Cortázar (nacido en Argentina). O, al menos, el primero que publicó con su nombre. Cortázar es muy reconocido y querido en Argentina, de hecho soy voluntario en una biblioteca popular que lleva su nombre. Pese a eso, debo decir con honestidad que el libro no me gustó.

¿De qué se trata? Son ocho cuentos con historias bastante realistas, que podrían haber pasado en cualquiera de nuestros barrios, en las que de pronto aparecen situaciones sobrenaturales. 

Casa tomada. Dos hermanes viven casi obsesivamente dentro de una casa enorme, pero poco a poco escuchan ruidos y van deshabitando partes de la casa por temor.

Carta a una señorita en París. Un hombre que cuida el departamento de una mujer que se fue a París tiene un extraño problema: cada tanto, vomita un conejito.

Lejana. Una adinerada mujer de Buenos Aires tiene la extraña fantasía de que está unida de alguna manera con una empobrecida mujer que vive en Budapest. Y va en busca de ella.

Ómnibus. Una mujer sube a un colectivo que va a la Chacarita, siente que todas las personas la miran raro y no entiende por qué. Solo la diferencia de elles que no lleva flores en las manos. 

Cefalea. Cuenta sucesos en una granja en la que cuidan extraños animales inventados por Cortázar, las mancuspias, que transmiten enfermedades mentales.

Circe. Mario es pareja de Delia, cuyos dos anteriores novios murieron, por lo que a su alrededor se genera una atmósfera extraña, que ella, de algún modo, alimenta.

Las puertas del cielo. A Marcelo, que es abogado, le avisan que murió la esposa de un amigo. Va al velatorio y analiza lo que sucede con extrema frialdad. Lleva a su amigo a una especie de cabaret en el que habían conocido a la mujer muerta, y ahí sucede algo inexplicable.

Bestiario. Una niña llamada Isabel va de vacaciones a casa de unos parientes, donde habita un misterioso tigre que tienen que vigilar y evitar para que no les dañe. Mientras tanto, y poco a poco, Isabel descubre que la aparente felicidad familiar es en realidad una mentira.

Contados así, los argumentos son interesantes, pero, al menos en este libro, Cortázar se regocija en una narración hermética, incómoda, misteriosa, en la que siempre nos quedamos un poco afuera, y en la que los finales parecen encerrar una metáfora compleja y profunda que yo no alcanzo a dilucidar.