28 de julio de 2014

Partia (siglo III a.C. - 226 d.C.)

Dracma de Orodes II, rey de Partia
Como no fue un reino vital para la Historia, resumimos a Partia en seis datos:

1) Los partos fundaron la ciudad de Partia y a partir del siglo III a.C. dominaron territorios que hoy pertenecen a Irán e Irak. En esa región, antes habían dominado los aqueménidas, los asirios y el Imperio Seléucida.

2) No es correcto decir "Imperio Parto". Los partos no intentaban dominar cada vez más regiones; lo que sucedía era que diferentes regiones estaban sometidas a las decisiones del rey de Partia.

3) En el año 53 a.C., los partos tuvieron una batalla contra el ejército romano en Siria: lo derrotaron y mataron al emperador Craso.

4) Gaspar, uno de los tres Reyes Magos, fue en realidad Gondofares, uno de los gobernantes de Partia durante el siglo I d.C.

5) Sus principales reyes furon Mitrídates I, Mitrídates II, Orodes II, Fraates IV, Artabán III y Oroses.

6) En el año 217 d.C. atacaron Roma y recuperaron terrenos, pero esa guerra terminó de debilitarlos. En 226 d.C. los sasánidas conquistaron sus territorios y finalizaron la historia de los partos.

25 de julio de 2014

Reino de Aksum (siglo I - siglo X)

El obelisco de Aksum todavía existe
El Reino de Aksum llegó a ser considerado uno de los cuatro estados más poderosos del mundo en el siglo III, junto al Imperio Sasánida, el Imperio Romano y China. Sólo por eso ya merece un post.

La región que luego se llamó Aksum estuvo habitada desde el año 3000 a.C. Alrededor del 500 a.C. se formó una civilización con un idioma propio. Y textos griegos del siglo I aseguran que en ese momento el Reino de Aksum ya era un estado fuerte.

En su momento de mayor esplendor, el reino abarcó territorios que hoy pertenecen a cinco países de África (Etiopía, Eritrea, Sudán, Djibouti, Swazilandia) y dos de Asia (Yemen y Arabia Saudita). Un total de 1,25 millones de kilómetros cuadrados. Para los que no tenemos idea de cómo calcular, es aproximadamente la mitad del tamaño de Argentina. Aksum, su capital, hoy forma parte de Etiopía.

El Reino de Aksum acumuló poder porque era el punto intermedio entre la India y el Imperio Romano. A fines del siglo III acuñó su propia moneda (ése era un signo de fortaleza) y, en el año 325, fue el segundo Estado que declaró al cristianismo como religión oficial (el primero había sido Armenia).

La caída del Imperio Romano (año 476) le hizo perder su trascendencia como paso intermedio; y el crecimiento del Imperio Árabe (siglo VII) generó que una región cristiana fuera mal vista (los árabes eran musulmanes), por lo que Aksum comenzó a quedar aislada para comerciar. 

El Imperio Árabe exigió territorios a Aksum, que, sin posibilidades de luchar, los cedió pacíficamente. Los años posteriores fueron de decadencia (o sea que se achicaron sus territorios y algunos habitantes se mudaron a otras regiones) y, en el siglo X, una invasión (supuestamente de un reino dirigido por una mujer llamada Gudit) puso fin al Reino de Aksum.

En 1980, los principales restos de Aksum fueron declarados Patrimonio de la Humanidad, o sea que nadie los puede destruir ni comprar.

24 de julio de 2014

Nerón (37-68)

Agripina proclama emperador a Nerón. Qué vieja injusta.
Nerón fue un emperador de Roma conocido, entre los ignorantes como yo, por haber prendido fuego la ciudad. Se lo usa como ejemplo de los gobernantes desquiciados y crueles. Veamos si todo esto es verdad.

Fue proclamado emperador en el año 54, tras la muerte de su padre adoptivo, Claudio, que habría sido asesinado por su esposa Agripina la menor. O sea, la mamá de Nerón. Linda manera de empezar. A los 14 años comenzó a asistir al Senado (sitio donde se dictaban las leyes) y a los 16 se convirtió en emperador.

Igual, los primeros años de Nerón en el poder fueron bastante correctos. Construyó teatros y mejoró las relaciones con Grecia y también con la región de Partia, lo que evitaba entrar en guerra. Prometió no entrometerse en las decisiones del Senado (algo que al final no cumplió) e impulsó varias leyes favorables a los plebeyos. Algunos historiadores creen que sus buenas decisiones tuvieron que ver con la ayuda que le daba su consejero Séneca.

Pero los problemas aparecieron claro. Agripina quería participar de las principales decisiones (¡para algo quiso que su hijo fuera emperador!). Además, Nerón empezó a engañar a su esposa Octavia con Claudia Actea, una esclava que había sido liberada. Eso a Agripina tampoco le gustó y quiso obligar a Nerón a dejarla. Nerón se opuso y comenzó un duro enfrentamiento.

Agripina intentó que otro de sus hijos, Británico, tomara el poder cuando fuera mayor de edad, pero un día antes, murió: Nerón lo habría envenenado con vino.

En el año 58, Nerón sumó una nueva amante, Popea Sabina. Un año después, ordenó el asesinato de su madre Agripina, que representaba un peligro para él. Y cuando Séneca se alejó del emperador tras ser acusado de enriquecerse con dinero del imperio, las cosas terminaron de irse al diablo.

Nerón se divorció de Octavia. Eso disminuyó su popularidad entre la clase alta, entonces la hizo volver... y ordenó su ejecución. Luego siguió asesinando a todos los que podían quitarle el trono de emperador: Palas, Rubelio Plauto, Fausto Sila y algunos más.

En el año 64 sucede el famoso incendio de Roma, que destruyó casi el 15% de la ciudad. No está claro que pasó. Hay tres versiones distintas:

1) Fue un incendio casual, que nadie quiso generar. Nerón, que estaba lejos de Roma, volvió lo antes posible, abrió las puertas del palacio para que entraran los que habían quedado sin hogar y gastó parte de la fortuna del imperio para ayudar a los que lo sufrieron.

2) Fue un incendio casual, que nadie quiso generar. Nerón, que estaba en Roma, se quedó tocando la lira (un instrumento musical) con alguna amante mientras la ciudad se iba destruyendo. Y, cuando el pueblo se enojó por su inacción, culpó a los cristianos (en ese momento ser cristiano era ilegal) de haber generado el incendio.

3) Nerón ordenó el incendio porque la ciudad no le gustaba y quería reconstruir Roma a su voluntad. Le echó la culpa a los cristianos para que nadie sospechara.

Acá es donde se decide qué fue Nerón. Si la historia 3 fuera cierta, un desquiciado cruel. La 2 lo deja muy mal parado, también. Si la 1 fuera la cierta, ya empezaríamos a detestarlo un poco menos.  

La cuestión es que el incendio dejó a Roma empobrecida y triste, y hubo una conspiración real para derrocarlo en el año 65, en la cual participó el sobrino de Séneca. Nerón mató a todos los conspiradores y Séneca se suicidó.

Finalmente, en el año 68, el Senado determinó que Nerón estaba gobernando mal y nombró como nuevo emperador a un tal Galba. Nerón le pidió a un soldado que lo matara para no ser apresado. No tuvo hijos. En Roma, comenzó una guerra civil que la llevaría a tener cuatro emperadores en un año.

¿Conclusiones? ¡Qué difícil! El Senado, conformado por la clase alta, parece responsable de proclamar emperador a un chico de 16 años, de intentar manipularlo (como a todos los emperadores), de limitar sus decisiones a favor de los plebeyos y de, una vez que ya no le servía, tirarlo a la basura.

Ni se me ocurriría defender a Nerón, eh. Pero, después de leer un poco más, me entraron algunas dudas sobre qué puesto ocuparía en el ranking de los malvados de la historia. ¡Ah! Para algunos cristianos, Nerón fue el mismísimo Anticristo. Yo hasta tanto no llego.

18 de julio de 2014

Antígona (Sófocles)

Por Luz Panizzi, actriz y estudiante de Letras

“Comprender lo trágico equivale a reproducir en sí misma la tragedia griega, no como un caso particular de ésta, sino como su origen, es decir, como su principio y su floración auténtica, y eso simultáneamente".

Estas palabras del escritor Paul Ricoeur instalan la idea de que el género tragedia debe su origen a la tragedia griega. Sófocles, nacido en el 496 o 495 a.C., fue el segundo poeta trágico en darse a conocer y junto a Esquilo y Eurípides se los conoce como los padres del género.
 

Esta construcción surge, en primer lugar, desde el ámbito teológico. La tragedia reproduce el sufrimiento y la pesadez a la que es conducido el hombre por exclusiva decisión de los Dioses. No sólo eso; la tragedia posee un hecho significativo e indiscutible: la muerte. La bella muerte, la muerte heroica, la muerte desmerecida de honores sepulcrales y entierros, el suicidio o cualquier muerte que exista, pero muerte al fin. Algún hombre quiere o debe morir y ahí está el sentido de la tragedia. Ese es el único destino.
 

La historia de Antígona (siglo V a.C) está marcada por su inevitable destino: morir. Tras la muerte de sus dos hermanos, Eteocles y Polinices, quedan solas ella e Ismene. Todos son hijos de Edipo. El nuevo rey Creonte prohíbe sepultar a Polinices, acusado de traición. Antígona decide rendirle homenajes y enterrarlo a pesar de todo. Al no contar con la compañía de su hermana, lo hace sola. Ese acto la condena a muerte.
 

Antígona: - (...) No iba yo a atraerme el castigo de los dioses por temor a lo que pudiera pensar alguien: ya veía, ya, mi muerte –¿y cómo no?—, aunque tú no hubieses decretado nada; y, si muero antes de tiempo, yo digo que es ganancia: quien, como yo, entre tantos males vive, ¿no sale acaso ganando con su muerte? Y así, no es, no desgracia, para mí, tener este destino (...)”.
 
No sólo lo dice la historia y la teoría sobre la literatura griega, lo dice Antígona: es la muerte su destino, ella la acepta, y la va a buscar. Sófocles creó así a una Antígona trágica y heroica, quien no resuelve su destino aceptando ser enterrada viva por orden del rey, sino que acude al ahorcamiento como último recurso.

 
Este suicidio era conocido en las tragedias, ya que las mujeres adultas recurrían a darse muerte de esa manera. Las más jóvenes no poseían tanta autonomía y por eso, como en el caso de Antígona, recibían su propia muerte. Pero la heroica hija de Edipo rompe con esta estructura, instaura una especie de enfrentamiento con las normas y, a pesar de estar condenada a muerte, decide terminar ella misma con su vida, lo que la acerca a una figura mucho más femenina y adulta.

 
Al mismo tiempo, esa autonomía que ella asume a la hora de morir, afianza su figura heroica, manteniendo sus ideas con valentía hasta el final y sin olvidar quién era: una mujer.
 

La tragedia comienza con ella, continúa con Hemón, hijo del rey Creonte y su prometido, que renuncia a la vida sin ella. Eurídice, esposa del rey y madre de Hemón, también muere, y es por su hijo. Y queda Creonte y la tragedia viva: su vida.
 

Las representaciones trágicas tenían reglamentos y una preparación específica de los poetas y los actores. El Estado era el encargado de seleccionarlos y prepararlos. Durante los primeros tiempos, los poetas eran los actores mismos y, más adelante, Esquilo agregó un actor mas y Sófocles, el tercero. El escenario griego también tenía su manera de ser, al aire libre y desprovisto de techo. La multitud formaba círculo alrededor del lugar donde se sucedían los hechos y también contaba con una orquesta y la danza.
 

No es menor agregar que la tragedia, tal como el teatro clásico, se destacaba por su poesía. Los textos de cada personaje estaban delicadamente equilibrados entre sí. No había extremada escenografía, todo estaba en sus palabras y sus voces. Y el público, con su entero juicio, elegía creer, imaginar e introducirse en el espectáculo que empezaba a formarse. A partir de los textos que cada actor interpretaba, el público comenzaba a imaginar el contexto que se estaba proponiendo.

16 de julio de 2014

Yo estuve en el Coliseo romano

Por Luz Panizzi, actriz y estudiante de Letras

Me acuerdo de que lo primero que me asombró fue lo inmenso. El Coliseo es gigante. Gigante y hermoso, pero más gigante, como en las fotos.

Me acuerdo de que lo segundo que me asombró (y no por eso menos importante, al contrario) fue que en ese lugar gigante y hermoso lo que se hacía es bastante lejano a algo hermoso: matar gente.

El suelo, sobre el cual uno de los gladiadores perdía la lucha (en el Coliseo se batían a duelo) ya no existe más. Pero con el tiempo, los hombres reconstruyeron casi la mitad para que podamos imaginarlo mejor.

Entonces, cuando vas podés ver: el escenario (un poco menos de la mitad y reconstruído), los subsuelos y las inmensas tribunas, donde todos los espectadores ocupaban su lugar y disfrutaban el espectáculo. Sí, en ese momento, ver cómo dos hombres luchaban hasta que uno moría era un espectáculo. Pero ojo, el lugar no se podía elegir. Lo elegía tu clase social. Si eras esclavo, en el sector de los esclavos. Si eras parte del clero, en el prestigioso sector del clero, bien cerca del señor Emperador.

Me acuerdo, ahora, de que lo tercero que me asombró fue que todos saliéramos vivos. Por suerte, las miles de personas que pisamos el Coliseo y yo, no sólo no hizo falta que nos batiéramos a duelo, sino que pudimos sacar fotos, recorrer y después irnos a tomar un licuado.

Eso sí: durante todo el paseo estuve pensando y tratando de imaginar a las personas que entraron alguna vez y no pudieron salir. También, por miedo a equivocarme de lugar, preferí no sentarme en ningún lado.

15 de julio de 2014

Los inicios de la música

Hablar de los inicios de un arte es difícil, acaso absurdo. El arte es justamente aquello que escapa a las explicaciones racionales, a lo que podemos decir en palabras, y nos hace sentir cosas (angustia, alegría, inmensidad, aire, vacío, oscuridad, opresión, desespero) sin que podamos explicar cómo ni por qué. Lo demás, amig@s, no es arte.

Así que no me haré el canchero enumerando teorías sobre los inicios de la música y simplemente explicaremos qué es la música, usando palabras que el gran Alejandro Dolina escribió en Tratado de música y afines, texto de El libro del fantasma.

"¿Qué es música? Música es el arte de combinar los sonidos. Bueno, algunos sonidos. Si usted combina el ladrido de un perro con el estruendo de una apisonadora de tierra, el resultado no tendrá mucho que ver con la música.

Alguien podría interpretar la definición del comienzo según un criterio restringido y protestar que los sonidos mentados deben ser notas musicales. Música es el arte de combinar notas: veamos. Combinemos las notas de, mi, do, do, re, re, mi. Hemos quedado en las puertas mismas de 'Sobre el puente de Avignon'. Pues bien, eso no es música".

Genio. Y aquí, algunos sucesos fundamentales relacionados con la música ocurridos durante la Edad Antigua.

2500 a.C. : Los sumerios ya crean música. Utilizan el canto y distintos tipos de instrumentos, como flautas, laúdes, arpas, liras y tambores.

Siglo X a.C. : David, rey de Israel, crea la salmodia (el modo de cantar salmos de judíos y cristianos). Bajo su dirección, surge una escuela de música.

318 a.C. : Aristóxeno, filósofo griego, escribe un tratado sobre música llamado Los elementos de armonía.

138 a.C. : Se escribe el Himno a Apolo, grabado en una piedra. Es la más antigua música notada que existe en occidente.

12 de julio de 2014

El emperador Claudio (41-54)

¿Por qué Claudio merece un post y otros emperadores de Roma no? Porque su historia nos gustó mucho. Así de subjetiva es la respuesta.

Escuchen: fue sobrino de Calígula (emperador de Roma entre los años 37 y 41), al que el ejército romano (llamado guardia pretoriana) no sólo asesinó, sino que mató a todos sus familiares también. A todos no: dejó vivo a su sobrino Claudio porque lo creían un tonto, entonces podrían nombrarlo emperador de modo "legítimo" (porque era heredero de Calígula) y manejarlo como quisieran.

Claudio (nacido en el año 10 a.C.) era rengo y tartamudo. Y tímido. Y se enfermaba mucho. Y demostraba su miedo. Hasta su mamá le decía que era un monstruo y sus familiares sentían vergüenza de él. Pero, cuando llegó al poder, Claudio la rompió.

Si bien hizo cosas despreciables, como invadir Britania, Claudio se preocupó mucho por el bienestar de los romanos y por la justicia: estudiaba las leyes en detalle, participaba de los juicios y todo el tiempo proponía alguna ley nueva. Mostró rápidamente que tenía mucha más inteligencia que todos sus familiares juntos. Y, bajo su mandato, en el imperio las personas mejoraron un poco sus vidas.

Pero lo que hizo mal Claudio fue elegir esposa. Primero se casó con Mesalina, que lo maltrataba y mantenía relaciones sexuales con soldados y gladiadores. Se dice que llegó a estar con más de cien hombres en una noche, mientras el emperador estaba de viaje. Hasta se casó en secreto con otro e intentó tomar el poder con él, pero Claudio se enteró y la guardia pretoriana asesinó a Mesalina.

Su última esposa fue peor: Agripina, a quien la mayoría de los historiadores culpan de haberlo envenenado en el año 54 para que el siguiente emperador fuera Nerón (adoptado por Claudio), y no los otros hijos que Claudio había tenido.

La verdad, Claudito, qué mala puntería tuviste con las mujeres.

7 de julio de 2014

Literatura en Roma (siglo III a.C. - siglo I a.C.)

En los siglos que pasaron entre su fundación (753 a.C.) y el siglo III a.C., Roma no tuvo literatura propia: se leían obras de otras regiones. En el año 240 a.C. se representó por primera vez una obra de teatro griega en el idioma de los romanos: el latín. A partir de entonces comenzaron a escribirse obras en Roma, especialmente comedias, género en el que se destacaron los autores Plauto y Terencio.

Otros escritores que alcanzaron popularidad fueron Lucrecio, Ausonio, Germánico y Manilio, en lo que se denominó poesía didáctica, que tenía que servir para que los romanos aprendieran a disfrutar de la cultura.

En el género épico, el escritor principal fue Ennio (239-169 a.C.), que creó los Annales (donde contó la historia de Roma) y Saturae. También lograron prestigio Nevio y Lucano.

La lírica (poesía) se inició en el siglo II a.C. con Lutacio Cátulo (de quien se conserva toda su producción literaria) y sus epigramas eróticos. Otros autores destacados fueron Helvio Cina (escribió Zmyrna), Valerio Catón (Lydia y Dyctinna), Licino Calvo, Cornificio, Furio Bibáculo y Terencio.

El primer historiador romano que escribió sin limitarse a enumerar hechos fue Salustio Crispo (86-35 a.C.), autor de La conjura de Catilina y La guerra de Yugurta.

El emperador Julio César escribió un diario de guerra, Comentarios sobre la guerra de las Galias.

Ya en el siglo I a.C. aparecieron Virgilio (escribió Bucólicas, Georgicas y La Eneida), Horacio Flaco (Sátiras y Epístolas), Ovidio (Metamorfosis) y Tito Livio (Ab urbe condita).

3 de julio de 2014

Los Juegos Olímpicos de la Antigüedad (776 a.C.)

La historia nació en el año 776 a.C., cuando las ciudades griegas se reunieron en Olimpia para compartir actividades que unieran a las diferentes culturas. Durante todos esos días, se frenaban las guerras.

Este texto es una excusa para mirar a los Juegos Olímpicos de otro modo. Para desnaturalizarlos. Porque, al igual que los chicos de menos de 15 años que han nacido con los celulares y con internet como parte de su vida cotidiana, y entonces les cuesta verlos como producto del trabajo humano, todos nosotros hemos nacido con los Juegos Olímpicos como un evento que se repite cada cuatro años, y no podemos concebir al universo sin una competencia que reúna a los mejores deportistas del planeta. Y, mucho menos, una vida sin deportes.

Sin embargo, ni los deportes ni los Juegos Olímpicos son naturales o consecuencia de la existencia de seres humanos. Los deportes son un artificio, una suma de ideas culturalmente aceptadas, una actividad que por repetida se volvió normal. Y si los deportes son ya un artificio, los Juegos Olímpicos son artificio de artificio: una especie de artificio al cuadrado cuya inmensa complejidad hoy nos resulta sencilla.

¿Cómo podemos demostrar que es así? Retrocediendo en el tiempo para comprender su evolución. No iremos hasta el origen de los deportes, por falta de espacio y porque puede resultar tedioso; pero pensemos que los deportes nacieron como pasatiempos, juegos en los que no eran necesarios reglamentos, árbitros ni resultados. La idea de unir esas actividades en un mismo lugar, de hacerlas públicas y difundirlas, fue de los griegos.

La mayoría de nuestras concepciones, de nuestras ideas acerca del mundo provienen de los griegos: la filosofía, la medicina, las matemáticas. También los Juegos Olímpicos. Fue en el año 776 antes de Cristo cuando se hizo la primera edición, en la ciudad de Olimpia.

La vida de los griegos de la Edad Antigua era muy distinta a la nuestra. No sólo porque no tenían celular ni internet, claro: estamos hablando de diferencias mucho más profundas. Los griegos se concebían como parte de una ciudad (las llamadas polis), y sin ella y sus habitantes no eran nada. De ahí que el peor castigo que podía sufrir un griego no era la muerte (donde lo esperaban los dioses olímpicos) sino el destierro, la expulsión de su ciudad. Y por eso, filósofos como Platón o Aristóteles jamás hubieran pedido derechos de autor sobre sus ideas o escritos: ellos, como todos los griegos, consideraban que un pensamiento compartido pasaba a ser de todos y para todos. Pero no nos desviemos tanto.

Allá por el 776 a.C., Grecia no era un país, sino una suma de ciudades con diferentes culturas, unidas por el idioma y un pasado común. Los Juegos Olímpicos fueron una de las formas planeadas y pensadas, uno de los artificios (¿Ven cómo llegamos al origen del asunto?) construidos para unir a esas culturas. El pacto que hacían las ciudades participantes (y que cumplían) era que, durante los Juegos, se frenaban las hostilidades. Se paraban las guerras.

Coroebus de Elis ganó la “carrera del estadio”, primera prueba de la historia de los Juegos, que no era demasiado distinta a una carrera de velocidad actual. Ante el éxito de esa primera edición (de la que, es cierto, no se conocen muchos detalles), decidieron repetirla cuatro años después.

Desnaturalicemos también la idea de organización que tenemos actualmente. No había mails, no había teléfono: al terminar una edición, los líderes políticos de las ciudades se comprometían a presentar a sus mejores atletas 1460 días después. A veces, algún mensajero intentaba entregar una carta que le recordaba esa cita, en la ciudad vecina. Si tenía mucha suerte, volvía sano y salvo.

Si nuestros Juegos Olímpicos modernos llevan 116 años de existencia y ya nos parecen eternos, los Juegos antiguos todavía llevan gran ventaja: duraron 1169 años. Sí: nos faltan unas 292 ediciones más para alcanzarlos; los Juegos modernos deberían durar hasta el año 3065. Lo repetimos: todo nació como un artificio para unir a las culturas griegas.

Los Juegos antiguos también tienen historias interesantes. Contemos algunas de ellas.

• En el 720 a.C., Orsippos perdió la ropa durante una carrera y siguió corriendo. Desde entonces, los atletas comenzaron a competir desnudos y descalzos.

• Un deporte muy parecido al boxeo, el pugilato, nació en el año 688 a.C., y Onomasto de Esmirna fue el primer ganador.

• En 490 a.C., Filípides corrió 42 kilómetros hasta la ciudad de Maratón para anunciar la victoria de su ejército, y murió exhausto tras cumplir su tarea. A partir de los siguientes Juegos, se celebraría la Maratón, una carrera de 42 kilómetros realizada en su honor.

• ¿Los griegos eran machistas? No tanto: en 396 a.C., Cynisca -de la ciudad de Esparta- ganó la carrera de caballos. Es la primera victoria de una mujer, registrada por la historia.

• A principios del siglo IV a.C., los Juegos Olímpicos alcanzan el auge de su popularidad. Los principales eventos superaron los 50 mil espectadores, a la altura de un Boca-River.

• En Londres acaban de inaugurar un majestuoso estadio olímpico, pero el primero de la historia se construyó en Atenas, durante el año 300 a.C., para darles lugar a los Juegos.

• El último campeón registrado de los Juegos antiguos es el pugilista Varastade, en 385 d. C.

• Y la última edición de Juegos Olímpicos de la Edad Antigua se realizó en el año 393. El emperador de Roma, Teodosio, los abolió por considerarlos paganos.

Pasaron 1503 años hasta que volvieron. Evidentemente se puede vivir sin ellos, aunque en 2012 resulte difícil imaginarnos cada año bisiesto sin nuestros queridos Juegos Olímpicos.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO ESPECIAL JUEGOS OLÍMPICOS (JULIO DE 2012)

2 de julio de 2014

Lucio Cornelio Sila (138 - 78 a.C.)

En este blog, a veces dudamos y nos preguntamos si es necesario escribir textos sobre personas que nos resultan desagradables e injustas. Y la respuesta, siempre, es sí: es necesario escribir textos sobre tipos como Lucio Cornelio Sila para dejar claro que los detestamos, que repugnamos lo que hicieron, que nos oponemos a quienes actúan como él.

Lucio Cornelio Sila fue uno de los tantos que se obsesionó con gobernar Roma en la Edad Antigua, pero él lo hizo con los métodos más escabrosos y crueles. Nombrado cónsul en el año 88 a.C, en su lucha por lograr más poder ordenó a sus soldados que asesinaran a todo el que se le opusiera, e hizo públicos los nombres de los que alguna vez no lo apoyaron. Hasta juntó a 6.000 romanos que no pensaban como él y, mientras se burlaba de ellos, los torturó. Terminó acuchillándolos a todos.

Un injusto como él acumuló poder y, ya en el año 81 a.C., era dueño del Imperio Romano. Creó una verdadera dictadura en la que le quitó a los plebeyos muchos de los derechos que habían conseguido y controló todas las herramientas del Estado para que nadie pudiera oponérsele.

Fueron años tristes y sangrientos para Roma, como pocas veces. En el año 79 a.C., una vez que aplicó las reformas que se le antojaron y que asesinó a cuantos quiso, Sila abandonó el poder para vivir sin presiones. La justicia poética llegó, porque disfrutó poco tiempo de su masacre y murió por enfermedad un año después.

30 de junio de 2014

Últimas palabras de Sócrates (399 a.C.)

"Antes de beber la cicuta y morir, Sócrates pidió a un amigo que se encargara de devolver un gallo que le estaba debiendo a un tal Asclepius. Uno simpatiza con este gesto y con este hombre capaz de recordar sus pequeñas deudas cuando estaban por matarlo. Sin embargo, es posible sospechar un oculto deseo de lucirse. Tal vez Sócrates quería hacer inolvidable esa escena y juzgó elegante adornarla con una demostración de desdén metafísico. En realidad no le importaba pagar sus deudas sino mostrar la grandeza de su espíritu".

Extraído de Últimas palabras, cuento de Alejandro Dolina publicado en El libro del fantasma.

29 de junio de 2014

Cronología universal (301-400)

Diocleciano, emperador de Roma
301: Armenia es el primer estado que adopta al cristianismo como religión oficial.

301: Se funda San Marino, la república más vieja que aún existe.

303: En el Imperio Romano, Diocleciano inicia la mayor persecución de cristianos de todos los tiempos.

303: Mueren Jorge de Capadocia [San Jorge] y Fermín de Amiens [San Fermín].

306: Concilio de Elvira en Hispania. Se decide que matar a través de un conjuro es pecado y obra del demonio.

306 a 312: Constantino I, emperador de Roma.

306 a 312: Majencio, emperador del Imperio Occidental.

309: Sapor II es nombrado emperador cuando aún está en el vientre de su madre. Gobernará el Imperio Sasánida hasta 379.

310 a 324: Licinio, emperador de Roma.

311 a 314: Melquíades, papa de la Iglesia católica.

312: Batalla del Puente Milvio. Constantino derrota a Majencio y gobierna en solitario el Imperio Romano de Occidente.

313: Constantino y Licinio impulsan el Edicto de Milán, que pone fin a la persecución de los cristianos en todo el Imperio Romano.

313 a 399: Nintoku, emperador de Japón.

314: Constantino y Licinio comienzan a luchar por el control del Imperio Romano.

314 a 335: Silvestre, papa de la Iglesia católica.

316: Los hunos invaden China y saquean la capital.

317: El cristianismo, religión oficial en el Imperio Romano.

318: Lactancio escribe De mortibus persecutorum (Sobre la muerte de los perseguidores).

319: Se prohibe la separación de familias en caso de venta de esclavos.

319 a 335: Chandragupta I, rey de la India.

324: En la Batalla de Adrianópolis, Constantino lucha y derrota a Licinio, que se retira a Bizancio.

324: El emperador de Roma, Constantino, funda Constantinopla (actualmente pertenece a Turquía).

325: En Roma, Constantino prohibe los combates entre gladiadores.

330: Constantino traslada la capital del Imperio Romano a Bizancio. 

334: En Roma, el emperador Constantino vuelve a autorizar el combate entre gladiadores.

334: Terremoto de 7 grados en Antioquía y la actual Turquía. Mueren 40.000 personas.

335: En Jerusalén comienza la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro.

335 a 375: Samudragupta, rey de la India.

337: Muere el emperador de Roma, Constantino. El gobierno del imperio se lo dividen sus hijos Constantino II, Constancio II y Constante.

337 a 352: Julio I, papa de la Iglesia católica.

340: Se funda la Universidad de Constantinopla, que cuenta con 31 profesores.

344: El Imperio Persa y el Imperio Romano combaten en la batalla de Singara.

350: En América, el ser humano llega por primera vez a Barbados.

351: Constancio II, único emperador de Roma.

352 a 366: Liberio, papa de la Iglesia católica.

356: En el Imperio Romano, se prohibe la veneración de imágenes no cristianas.

360: Los hunos invaden Europa.

361 a 363: Juliano, emperador de Roma.

364 a 375: Valentiniano I, emperador de Roma. Nombra a su hermano Valente como emperador de Oriente (gobernará hasta 378).

366 a 384: Dámaso I, papa de la Iglesia católica.

371: En Roma, Ausonio escribe Mosella, un diario de viaje.
 

375: Los hunos invaden Europa.
 

375: En Roma, el emperador Valente planea invadir el Imperio Sasánida.
 

375: En América, comienza el período Tiwanacu IV, que se extenderá hasta el 715.

376: Alrededor de este año aparece en Roma el primer hospital público, fundado por Basilio, luego santo católico.

378: En la Batalla de Adrianópolis, el emperador de Roma, Valente, es asesinado por los visigodos. 

379 a 383: Ardacher II, rey de Persia.

379 a 395: Teodosio I el Grande, emperador de Roma.

380: Teodosio impone al cristianismo como religión oficial en el Imperio Romano.

382: El emperador Teodosio firma la paz con los visigodos, que se establecen al sur del río Danubio.

383 a 388: Sapor III, rey de Persia.

386 a 589: Dinastiás Meridionales y Septentrionales en China.

383 a 388: Magno Clemente Máximo gobierna Britania, Galia e Hispania contra la voluntad del Imperio Romano.

384 a 399: Siricio, papa de la Iglesia católica.

388 a 399: Bahram IV, rey de Persia. 

389: Destrucción de la Biblioteca de Alejandría, por ser considerada templo pagano.

390: En el Imperio Romano se produce la Masacre de Tesalónica. 

391: El cristianismo se convierte en la religión oficial del Imperio Romano.

393: Se realizan los últimos Juegos Olímpicos de la Edad Antigua.

394: Fin del culto a Vesta. El fuego sagrado deja de arder en el Imperio Romano.

395: Muere el emperador Teodosio. El imperio romano se divide en Imperio de Occidente (con Roma como capital) e Imperio de Oriente (con Bizancio como capital).

395: Los visigodos finalizan su tratado de paz con el Imperio Romano.

397: San Agustín escribe Confesiones

399 a 401: Anastasio I, papa de la Iglesia católica.