13 de abril de 2014

Cicerón (106-43 a.C.)

Si Marco Tulio Cicerón les explicara por qué merece tener un texto en este blog, lo haría tan bien que casi todos estarían de acuerdo. Y es justamente por eso que escribimos su texto: porque Cicerón fue uno de los principales oradores de la historia. Conmover, defender a alguien o divulgar una idea eran actos que realizaba con maestría.

Sus oficios tuvieron relación con su capacidad: abogado, político, filósofo y escritor. Al momento de expresarse, Cicerón la rompía. Algunos historiadores lo acusan de haber sido blando en su posición política, de haber cambiado sus ideales guiado por impulsos o conveniencias. En un rato les contamos por qué.

Nacido en Roma en el año 106 a.C., ganó popularidad por denunciar las malas acciones de quienes estaban en el poder. Por sus críticas al emperador Lucio Cornelio Sila, por ejemplo, tuvo que mudarse a Grecia entre el 79 y el 77 a.C. Se casó dos veces (con Terencia y Publilia) y tuvo un hijo y una hija.

Por su gran labor como abogado a partir del 70 a.C. fue electo cónsul (uno de los principales cargos imperiales) en el año 63 a.C. Ese año denunció que un militar llamado Catilina planeaba un golpe de estado.

En el 60 a.C. se opuso abiertamente al triunvirato César-Pompeyo-Craso. Dos años después, lo acusaron de haber ordenado asesinatos durante su etapa como cónsul y lo obligaron a irse de Roma. Cuando volvió en 56 a.C., Pompeyo lo ayudó a recuperar su antigua casa. A partir de eso, Cicerón dejó de criticar a Pompeyo; es uno de los motivos por los que se lo acusa de blando políticamente, lo que en Sudamérica es también conocido como ser un “panqueque” o un “barrilete”.

En 51 a.C. fue nombrado procónsul de la ciudad de Cilicia, a la que gobernó con notable inteligencia y sentido de justicia, pero un año después volvió a Roma. Su hija Tulia murió en 45 a.C.

Cuando Marco Antonio tomó el poder, tras la muerte de Julio César, Cicerón publica una serie de discursos llamada Las Filípicas, en las que manifiesta su rechazo hacia el nuevo emperador. Incluso intentó convencer a Octavio de realizar un golpe de estado, pero finalmente Octavio se alió con Marco Antonio y Cicerón quedó desprotegido. Por eso, en 43 a.C. fue asesinado junto a su hermano Quinto.

Cicerón fue uno de los primeros humanistas; defendía la existencia de una comunidad humana, de la unión de todas las personas, sin distinguirlas por sus características espirituales o físicas. Era ciclotímico, se alegraba y entristecía con mucha fuerza. Era tan pero tan genio hablando, que aunque Julio César sabía que Cicerón no lo bancaba, igual lo invitaba a cenar para debatir con él y escucharlo.

9 de marzo de 2014

Ptolomeo XII – Más flautista que faraón

El faraón egipcio Ptolomeo XII (112-51 a.C.) era conocido como el Flautista porque le importaba muy poco tomar decisiones que correspondían a su cargo, y se la pasaba de fiesta en fiesta tocando la flauta.

La identidad de la madre de Ptolomeo XII era desconocida, por lo que también se lo llamó el bastardo.

Gobernó entre los años 80 y 51 a.C., sobornando, tomando malas decisiones y muchas veces borracho. En el año 58 a.C., Roma atacó Chipre, que era liderado por su hermano, y Ptolomeo decidió ignorar su pedido de ayuda, por lo que su hermano se suicidó.

Ptolomeo II fue el padre de la famosa Cleopatra, a quien nombró sucesora poco antes de morir, cuando ella tenía 18 años.

8 de marzo de 2014

La democracia, según Pericles (siglo V a.C.)

“Vivimos en una forma política que no ha copiado las reglas de otras formas. Se la llama gobierno del pueblo (demo-cracia) porque no nos apoyamos en una minoría, sino en la mayoría popular. Respecto de las cuestiones judiciales, todos gozan de los mismos derechos; la pertenencia a una determinada clase del pueblo no otorga ventajas de ninguna especie, pues lo único que cuenta en la vida pública es la diligencia personal; la pobreza no es razón para que nadie que pueda prestar un buen servicio al pueblo sea excluido a causa de su situación. En nuestra forma de vida política domina un espíritu libre que repercute también en las tareas y actividades cotidianas, frente a toda mutua desconfianza”.

(Palabras de Pericles, según Tucídides)

1 de marzo de 2014

Espartaco (113 – 71 a.C.)

Espartaco (113 a.C. – 71 a.C.) es uno de mis personajes favoritos de la Historia Universal. Es necesario decirlo antes de empezar este texto. Primero, les cuento qué dice la historia oficial sobre él. Después, lo que me hace quererlo tanto.

La historia oficial: Espartaco fue un ser humano nacido en Tracia que, como muchísimos otros durante la Edad Antigua, fue convertido en esclavo. En su caso, fue esclavizado por los líderes del Imperio Romano y luego vendido para trabajar en una escuela de gladiadores.

En el año 73 a.C, Espartaco ideó un plan para liberarse y liberar a sus amigos de la esclavitud. Dicen que 74 hombres (entre los que se destacaban Crixo y Enomao) huyeron de Roma llevándose todas las armas que encontraron. Luego, para sobrevivir, robaban a la clase alta. Siempre, pero siempre, Espartaco repartía el botín en partes iguales.

Las noticias llegaron a los líderes del Imperio Romano: el emperador Adriano envió nada menos que 3.000 soldados para terminar con la rebelión. Pero Espartaco, además de valiente, era un estratega genial y consiguió derrotarlos en la memorable Batalla del Vesubio.

El Imperio comenzó a perseguir a Espartaco y a sus compañeros, pero ellos escapaban una y otra vez. En cada lugar al que llegaban, ofrecían libertad a los esclavos, y el grupo se hizo mucho más numeroso.

Espartaco no pretendía derrotar a las legiones romanas, su plan era otro: unir a la mayor cantidad posible de esclavos para que todos juntos pudieran escapar de territorios romanos y vivir libres en tierras que no tuvieran dueño.

El número de compañeros de Espartaco creció hasta que llegaron a ser más de 60.000. Roma puso a tres de sus mejores generales (Pompeyo, Craso y Lúculo) a cargo de 120.000 soldados cuya orden era masacrar a los rebeldes.

La batalla final (sucedida en 71 a.C.) tuvo tristes resultados: los romanos asesinaron a la mayor parte de los rebeldes y tomaron como prisioneros a 6.000 para recordar cuál puede ser el precio de luchar por la libertad: los crucificaron con diez metros de distancia entre uno y otro, formando un largo camino de cadáveres colgados de cruces.

El cadáver de Espartaco nunca fue encontrado.

Lo que me hace quererlo tanto: Espartaco simboliza la lucha por el futuro, para que personas a las que ni siquiera llegaremos a conocer vivan mejor. En primera instancia, se puede pensar que la lucha de Espartaco fracasó, porque no sólo no liberó a los esclavos sino que la mayoría fue asesinada. Pero pensándolo bien, Espartaco fue fundamental para la lucha contra la esclavitud, por motivos ideológicos y también prácticos.

Desde lo ideológico, él dejó en claro que los esclavos no querían ser esclavos y que podían oponerse a eso. Sin Espartaco, sin revoluciones fallidas, sin personas que hubieran dejado la vida por esa lucha, es probable que la esclavitud hubiera existido muchos siglos más, tal vez hasta hoy. Muchas veces la verdadera lucha es oponerse una y otra vez, aun perdiendo, para que cada lucha sea más fuerte y esté más cerca de triunfar.

Desde lo práctico, luego de la muerte de Espartaco, sucedió lo siguiente: el Imperio Romano perdió cerca de 70.000 esclavos, con lo cual todo lo que se producía (comida, vestimenta, limpieza) disminuyó notablemente,  lo que concientizó a la población de la importancia real que los esclavos tenían. Los propietarios de esclavos tenían menos “trabajadores” y además tenían miedo de otra rebelión, entonces empezaron a cambiar las condiciones de esclavitud. Se dejó de lado la tortura como método de castigo y se ofrecía a los esclavos la posesión de pequeños espacios de tierra a cambio de que entregaran una parte de su cosecha. Estos no fueron sino los primeros pasos hacia el fin de la esclavitud.

Espartaco, fuiste un genio. 

9 de julio de 2013

"Todos los que existen, ¿qué saben?"

"Beso los pies de mi diosa, me prosterno ante ti. ¿Hasta cuándo, diosa mía, a quien conozco o no conozco, no se aplacará tu corazón enojado? El hombre es necio, no sabe nada. La humanidad, todos los que existen, ¿qué saben? Ni siquiera saben si están cometiendo pecado o haciendo bien".

Fragmento de una oración asiria, milenio I a.C.

7 de julio de 2013

“Ah, y Cartago debe ser destruida” (siglo II a.C.)

Marco Porcio Catón (234-149 a.C.) fue cónsul y censor en Roma. En aquellos años, el Imperio Romano era el más poderoso del planeta, y sólo tenía un rival importante: la región de Cartago. Y Catón odiaba a los cartagineses, no sólo por enemigos, sino porque parecían más talentosos y felices que los romanos.

Catón casi no soñaba con otra cosa que con cartagineses. Se obsesionó con ellos. Tanto, que en un momento comenzó a repetir una frase todo el tiempo, aunque no tuviera nada que ver con lo que estaba hablando: “Ceterum censeo Carthaginem esse delendam”, que significaba ‘Además opino que Cartago debe ser destruída’.

Imaginemos los diálogos.

Soldado: “¡El pueblo se niega a pagar impuestos! ¿Qué medida tomamos?”.
Catón: “Traigan a los rebeldes ante el emperador… y además, opino que Cartago debe ser destruida”.

Esclavo: “Oiga, don Catón, ¿qué quiere cenar esta noche?”.
Catón: “Prepárenme una sopita, que hace un frío que no puedo más. Ah, y además opino que Cartago debe ser destruida”.

Amante: “Catón, fue una noche increíble. ¿Habías sentido algo así alguna vez?”.
Catón: “Sólo tengo una cosa para decirte, amada mía: Cartago debe ser destruida”.

El destino fue cruel con Catón. Él murió en el año 149 a.C. y no pudo ver su sueño por poco: tres años después, durante la última Guerra Púnica, el Imperio Romano destruyó Cartago para siempre. Es cierto: el destino fue cruel con Catón, pero mucho más con Cartago.

6 de julio de 2013

Soma (1000 - 600 a.C.)

Muchos de los que leímos el libro “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, recordamos que el soma es la droga que tomaban los protagonistas de la historia. Una especie de súper antidepresivo que siempre venía acompañado por una frase que da escalofríos: “Un gramo de soma cura diez pensamientos melancólicos”.

Lo que yo no sabía es que el soma en realidad existió y que sus consecuencias no eran del todo diferentes. Lo usaron tribus indias durante el primer milenio antes de Cristo. Nunca se supo de qué planta sacaban esa droga, pero la veneraban en himnos y tradiciones, su uso era permanente y los dejaba en estado de embriaguez, como borrachos felices, como inconscientes de la fatalidad de la vida.

4 de marzo de 2013

350 personajes de la Historia Universal

Menes [también llamado Narmer] (III milenio a.C.): faraón egipcio.
Imhotep (siglo XXVII a.C.): visir egipcio.
Keops (siglo XXVI a.C.): faraón egipcio.
Kefrén (siglo XXVI a.C.): faraón egipcio.
Urkagina de Lagash (siglo XXIV a.C.): rey de los sumerios.
Sargón de Acad (siglos XXIV-XXIII a.C.): rey de los sumerios.
Naramsin (siglo XXIII a.C.): rey de los sumerios.
Urnammu (siglos XXII y XXI a.C.): rey de los sumerios.
Mentuhotep I (siglo XXII a.C.): faraón egipcio.
Amenemhat I (siglo XX a.C.): faraón egipcio.
Sesostris I (siglo XX a.C.): faraón egipcio.
Sesostris III (siglo XIX a.C.): faraón egipcio.
Hammurabi (siglo XVIII a.C.): rey de Babilonia.
Ahmosis I (siglo XVI a.C.): faraón egipcio.
Tutmés I (siglos XVI y XV a.C.): faraón egipcio.
Hatshepsut (siglo XV a.C.): reina de Egipto.
Tutmés III (siglo XV a.C.): faraón egipcio.
Amenofis III (siglo XIV a.C.): faraón egipcio.
Amenhotep (siglo XIV a.C.): príncipe y consejero egipcio.
Akhenatón (siglo XIV a.C.): faraón egipcio.
Nefertiti (siglo XIV a.C.): reina de Egipto.
Tutankamón (siglo XIV a.C.): faraón egipcio.
Seti I [también llamado Setos I] (siglos XIV y XIII a.C.): faraón egipcio.
Ramsés II (siglos XIV y XIII a.C.): faraón egipcio.
Ramsés III (siglo XII a.C.): faraón egipcio.
Gilgamesh (II milenio a.C.): rey de los sumerios.
Wu Wang (siglo XII a.C.): monarca chino.
David (1040-970 a.C.): rey de Israel.
Salomón (1011-931 a.C.): rey de Israel.
Hiram I (siglo X a.C.): rey de Tiro.
Hesíodo (siglo VIII a.C.): poeta griego.
Homero (siglo VIII a.C.): poeta griego.
Tiglathpileser III (siglo VIII a.C.): rey de Asiria.
Sargón II (siglo VIII a.C.): rey de Asiria.
Senaquerib (siglos VIII y VII a.C.): rey de Asiria.
Asurbanipal (siglo VII a.C.): rey de Asiria.
Psamético I (siglo VII a.C.): faraón egipcio.
Nabopolasar (siglo VII a.C.): rey de Babilonia.
Zaratustra (siglo VII a.C.): predicador, fundador del Mazdeísmo.
Tales de Mileto (639-547 a.C.): filósofo griego.
Anaximandro (610-546 a.C.): filósofo griego.
Pisístrato (607-527 a.C.): tirano de Atenas.
Nabucodonosor II (siglos VII y VI a.C.): rey de Babilonia.
Lao-Tsé (siglos VII y VI a.C.): filósofo chino.
Anaxímenes (585-524 a.C.): filósofo griego.
Pitágoras (582-507 a.C.): matemático griego.
Clístenes (570-507 a.C.): político griego.
Nabónides (siglo VI a.C.): rey de Babilonia.
Ciro II (siglo VI a.C.): gran rey de Persia.
Cambises II (siglo VI a.C.): rey de Persia.
Buda (siglos VI y V a.C.): figura principal del budismo.
Parménides (siglos VI y V a.C.): filósofo griego.
Confucio (551-479 a.C.): filósofo chino.
Milcíades II (550-488 a.C.): militar griego.
Darío I (550-486 a.C.): gran rey de Persia.
Epicarmo de Megara (550-460 a.C.): escritor griego.
Leónidas (540-480 a.C.): rey de Esparta.
Heráclito (535-484 a.C.): filósofo griego.
Arístides (530-468 a.C.): estadista griego.
Temístocles (525-460 a.C.): arconte griego.
Esquilo (525-456 a.C.): dramaturgo griego.
Jerjes I (519-465 a.C.): gran rey de Persia.
Píndaro (518-438 a.C.): poeta griego.
Cimón de Atenas (510-450 a.C.): militar griego.
Anaxágoras (500-428 a.C.): filósofo griego.
Calias (siglos VI y V a.C.): político griego.
Sófocles (496-406 a.C.): poeta griego.
Pericles (495-429 a.C.): gobernante de Grecia.
Fidias (490-431 a.C.): escultor y arquitecto griego.
Protágoras (485-411 a.C.): filósofo griego.
Gorgias (485-380 a.C.): filósofo griego.
Heródoto (484-420 a.C.): historiador griego.
Eurípides (480-406 a.C.): poeta griego.
Empédocles (siglo V a.C.): filósofo griego.
Artajerjes I (siglo V a.C.): gran rey de Persia.
Darío II (siglo V a.C.): rey de Persia.
Hipócrates de Quíos (siglo V a.C.): matemático griego.
Mozi (479-372 a.C.): filósofo chino.
Nicias (470-413 a.C.): militar griego.
Aspasia de Mileto (470-400 a.C.): esposa de Pericles.
Sócrates (470-399 a.C.): filósofo griego.
Tucídides (465-395 a.C.): historiador griego.
Demócrito (460-370 a.C): filósofo griego.
Hipócrates de Cos (460-370 a.C.): médico griego.
Trasíbulo (455-388 a.C.): general griego.
Alcibíades (450-404 a.C.): militar griego.
Timoteo de Mileto (450-360 a.C.): poeta griego.
Marco Furio Camilo (446-365 a.C.): político y militar romano. 
Aristófanes (444-385 a.C.): escritor griego.
Agesilao II (444-358 a.C.): rey de Esparta. 
Artajerjes II (436-358 a.C.): rey de Persia.
Isócrates (436-338 a.C.): orador griego.
Dionisio I (430-367 a.C.): tirano de Siracusa.
Arquitas de Tarento (430-360 a.C.): filósofo griego.
Jenofonte de Atenas (430-354 a.C.): historiador griego.
Platón (427-347 a.C.): filósofo griego.
Artajerjes III (425-338 a.C.): rey de Persia.
Epaminondas (418-362 a.C.): militar griego.
Diógenes (412-323 a.C.): filósofo griego.
Timoleón (411-337 a.C.): general griego.
Antífanes (408-334 a.C.): escritor de comedias griego.
Foción (402-318 a.C.): político y general griego.
Arquelao I (siglos V y IV a.C.): rey de Macedonia.
Lisandro (siglos V y IV a.C.): general de Esparta.
Dionisio II (397-343 a.C.): tirano de Siracusa.
Esquines (389-314 a.C.): político griego.
Aristóteles (384-322 a.C.): filósofo griego.
Demóstenes (384-322 a.C.): político griego.
Filipo II (382-336 a.C.): rey de Macedonia.
Memnón de Rodas (380-333 a.C.): mercenario griego.
Darío III (380-329 a.C.): rey de Persia.
Teofrasto (371-287 a.C.): filósofo griego.
Lisipo (370-318 a.C.): escultor griego.
Marco Valerio Corvo (370-270 a.C.): cónsul de Roma.
Zhuangzi (369-290 a.C.): filósofo chino.
Ptolomeo I (367-283 a.C.): rey de Egipto.
Seleuco I Nicátor (358-280 a.C.): rey de Siria y Babilonia.
Alejandro Magno (356-323 a.C.): rey de Macedonia. 
Apeles (352-308 a.C.): pintor griego.
Casandro de Macedonia (350-297 a.C.): rey de Macedonia.
Epicuro (341-270 a.C.): filósofo griego.
Chandragupta Maurya (340-297 a.C.): rey de la India. 
Demetrio I (337-283 a.C.): rey de Macedonia.
Zenón de Citio (333-264 a.C.): filósofo griego.
Euclides (325-265 a.C.): matemático griego.
Alejandro IV de Macedonia (323-309 a.C.): rey de Macedonia.
Pirro de Epiro (318-272 a.C.): rey de Macedonia.
Xun Zi (312-230 a.C.): filósofo chino.
Aristarco de Samos (310-230 a.C.): astrónomo y matemático griego.
Ptolomeo II Filadelfo (308-246 a.C.): faraón egipcio.
Asoka (304-232 a.C.): rey de la India.
Barsine-Estatira (siglo IV a.C.): esposa de Alejandro Magno.
Apolonio de Rodas (295-215 a.C.): poeta griego.
Arquímedes (287-212 a.C.): matemático y físico griego.
Ctesibio (285-222 a.C.): matemático griego.
Quinto Fabio Máximo (280-203 a.C.): cónsul de Roma.
Eratóstenes (276-194 a.C.): matemático y astrónomo griego.
Átalo I Sóster (269-197 a.C.): rey de Pérgamo.
Marco Claudio Marcelo (268-208 a.C.): cónsul de Roma.
Apolonio de Perge (262-190 a.C.): geómetra griego.
Qui Shi Huang (260-210 a.C.): emperador de China.
Plauto (254-184 a.C.): escritor romano.
Filopemen (253-184 a.C.): general griego.
Liu Bang (247-195 a.C.): emperador de China
Aníbal (247-183 a.C.): general del ejército de Cartago.
Asdrúbal Barca (245-207 a.C.): general cartaginés.
Ennio (239-169 a.C.): poeta romano.
Filipo V (238-179 a.C.): rey de Macedonia.
Publio Cornelio Escipión el Africano (236-183 a.C.): cónsul de Roma.
Catón el Viejo (234-149 a.C.): cónsul de Roma.
Lucio Emilio Paulo Macedónico (230-160 a.C.): cónsul de Roma.
Tito Quincio Flaminino (228-174 a.C.): cónsul de Roma.
Perseo de Macedonia (212-165 a.C.): rey de Macedonia.
Polibio (200-118 a.C.): historiador griego.
Hiparco de Nicea (siglo II a.C.): astrónomo griego.
Andrisco (siglo II a.C.): aventurero griego.
Quinto Cecilio Metelo el Numídico (siglos II y I a.C.): cónsul de Roma.
Publio Licinio Craso Dives (siglos II y I a.C.): cónsul de Roma.
Terencio (194-159 a.C.): escritor beréber.
Sima Xiangru (179-117 a.C.): escritor chino.
Marco Emilio Escauro (163-89 a.C.): cónsul de Roma.
Cleopatra III (161-101 a.C.): reina de Egipto.
Cayo Mario (157-86 a.C.): cónsul de Roma.
Wu-Ti (156-87 a.C.): emperador de China.
Cayo Sempronio Graco (154-121 a.C.): político romano.
Sima Qian (145-90 a.C.): historiador chino.
Lucio Licinio Craso el Orador (140-91 a.C.): cónsul de Roma.
Tigranes II el Grande (140-55 a.C.): rey de Armenia.
Lucio Cornelio Sila (138-78 a.C.): cónsul de Roma.
Posidonio (135-51 a.C.): filósofo griego.
Mitrídates VI (132-63 a.C.): rey del Ponto.
Lucio Cornelio Cina (130-84 a.C.): cónsul de Roma.
Quinto Cecilio Metelo Pío (130-64 a.C.): cónsul de Roma.
Alejandro Janneo (125-76 a.C.): rey de Judea.
Quinto Sertorio (122-72 a.C.): político y militar romano.
Meleagro de Gádara (120-60 a.C.): poeta sirio.
Lucio Licinio Lúculo (118-56 a.C.): cónsul de Roma.
Berenice III (116-80 a.C.): reina de Egipto.
Marco Licinio Craso (115-53 a.C.): cónsul de Roma.
Quinto Hortensio Hórtalo (114-50 a.C.): cónsul de Roma.
Espartaco (113-71 a.C.): esclavo revolucionario tracio.
Ptolomeo XII (112-51 a.C.): faraón de Egipto.
Tito Pomponio Ático (109-32 a.C.): editor y escritor romano.
Lucio Sergio Catilina (108-62 a.C.): político romano.
Pompeyo (106-48 a.C.): cónsul de Roma.
Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.): filósofo y político romano.
Tito Labieno (100-45 a.C.): militar romano.
Julio César (100-44 a.C.): dictador de Roma.
Clodia (siglo I a.C.): patricia romana.
Aulo Gabinio (siglo I a.C.): cónsul de Roma.
Ariovisto (siglo I a.C.): líder de los suevos.
Diodoro Sículo (siglo I a.C.): historiador griego.
Quinto Cecilio Metelo Escipión (siglo I-49 a.C.): cónsul de Roma.
Tito Lucrecio Caro (99-55 a.C.): poeta y filósofo romano.
Terencia (98 a.C. - 4 d.C.): plebeya romana, esposa de Cicerón.
Marco Porcio Catón (95-46 a.C.): político romano.
Gayo Valerio Catulo (87-57 a.C.): poeta latino.
Antíoco I Theos de Comagene (86-38 a.C.): rey de Comagene.
Marco Antonio (83-30 a.C.): cónsul de Roma.
Vercingétorix (80-46 a.C.): militar galo.
Fulvia (77-40 a.C.): política romana.
Gayo Asinio Polión (75 a.C.-4 d.C.): político y escritor romano.
Herodes I (73-4 a.C.): rey de Judea.
Virgilio (70-19 a.C.): poeta romano.
Cleopatra VII (69-30 a.C.): reina de Egipto.
Arsínoe IV (68-41 a.C.): reina de Egipto.
Horacio (65-8 a.C.): poeta romano.
Octavia la Menor (64-11 a.C.): patricia romana.
Nicolás de Damasco (64 a.C. - 4 d.C.): historiador sirio.
Estrabón (64 a.C. - 24 d.C.): geógrafo griego.
MarcoVipsanio Agripa (63-12 a.C.): cónsul de Roma.
Octavio Augusto (63 a.C.-14 d.C.): emperador de Roma.
Dionisio de Halicarnaso (60-7 a.C.): historiador griego.
Lépido (siglo I a.C. y I d.C.): cónsul de Roma.
Tito Livio (59 a.C. - 17 d.C.): historiador romano.
Livia Drusila (57 a.C. - 29 d.C.): emperatriz de Roma.
Juba II (52 a.C. - 23 d.C.): rey de Mauritania.
Ptolomeo XV (47-30 a.C.): último faraón de Egipto.
Propercio (47-15 a.C.): poeta latino.
Wang Mang (45 a.C.-23 d.C.): emperador de China.
Ovidio (43 a.C.-17 d.C.): poeta romano.
Tiberio (42 a.C.-37 d.C.): emperador de Roma.
Julia la Mayor (39 a.C.-14 d.C.): hija de Octavio Augusto y Escribonia.
Lucio Elio Sejano (20 a.C. - 31 d.C.): cónsul de Roma.
Arminio (17 a.C. - 21 d.C.): militar germano.
Julio César Germánico (15 a.C. - 19 d.C.): cónsul de Roma.
Druso el Joven (14 a.C. - 23 d.C.): hijo del emperador Tiberio.
Livila (13 a.C. - 31 d.C.): sobrina del emperador Tiberio.
Tiberio Claudio (10 a.C.-54 d.C.): emperador de Roma.
Juan el Bautista (5 a.C. - 36 d.C.): predicador judío.
Santiago el Mayor (5 a.C. - 44 d.C.): apóstol del Cristianismo.
Jesús de Nazaret (4 a.C.-29 d.C.): figura principal del cristianismo.
Lucio Anneo Séneca (4 a.C.-65 d.C.): filósofo romano.
Lucio Anneo Novato [Galión] (3 a.C. - 65 d.C.): político romano.
Galba (3 a.C. - 69 d.C.): emperador de Roma.
Apolonio de Tiana (3 a.C. - 97): filósofo y matemático griego.
San Pedro (1 a.C. - 67 d.C.): papa de la Iglesia católica.
María Magdalena (siglo I): figura del cristianismo.
Julio Civilis (siglo I): militar germánico.
Tomás el Apóstol (siglo I): apóstol del cristianismo.
Marcos el Evangelista (siglo I): apóstol del cristianismo.
Lino de Volterra (siglo I): papa de la Iglesia católica.
Anacleto (siglo I): papa de la Iglesia católica.
Boudice (siglo I-61): reina británica de los icenos.
Locusta (siglo I-69): asesina serial romana.
Manio Acilio Glabrión (siglo I-95): cónsul de Roma.
Julia Flavia (4-91): hija del emperador romano Tito.
Pablo de Tarso [San Pablo] (5-67): apóstol del cristianismo.
Gneo Domicio Corbulón (7-67): militar romano.
Flavio Vespasiano (9-79): emperador de Roma.
Calígula (12-41): emperador de Roma.
Vitelio (15-69): emperador de Roma.
Drusila (16-38): hermana del emperador Calígula.
Plinio el Viejo (23-79): escritor y militar romano.
Mesalina (25-48): emperatriz de Roma.
Popea Sabina (30-65): emperatriz de Roma.
Nerva (30-98): emperador de Roma.
Marco Salvio Otón (32-69): emperador de Roma.
Aulo Persio Flaco (34-62): poeta latino.
Nerón (37-68): emperador de Roma.
Ignacio de Antioquía (siglo I - siglo II): santo de la Iglesia católica.
Flavio Josefo (38-101): historiador judío.
Tito (39-81): emperador de Roma.
Dioscórides Anazarbeo (40-90): médico asiático-griego.
Cneo Julio Agrícola (40-93): político romano.
Sexto Julio Frontino (40-103): político romano.
Marco Valerio Marcial (40-104): poeta latino.
Ban Zhao (45-116): escritora china.
Plutarco (50-120): historiador griego.
Domicia Longina (50-130): emperatriz de Roma.
Domiciano (51-96): emperador de Roma.
Trajano (53-117): emperador de Roma.
Cornelio Tácito (55-120): historiador y cónsul romano.
Epicteto (55-135): filósofo griego.
Décimo Junio Juvenal (60-128): poeta latino.
Apolodoro de Damasco (60-130): arquitecto sirio.
Plinio el Joven (61-112): escritor y científico romano.
Suetonio (70-126): historiador romano.
Policarpo de Esmirna (70-155): padre apostólico de la Iglesia católica.
Adriano (76-138): emperador de Roma.
Zhang Heng (78-139): astrónomo chino.
Marción de Sinope (85-160): escritor y teólogo griego.
Antonino Pío (86-161): emperador de Roma.
Kanishka (siglo I - siglo II): rey de la India.
Atenágoras de Atenas (siglo II): filósofo griego.
Pausanias (siglo II): escritor griego.
Valentín el Gnóstico (siglo II): referente del gnosticismo.
Claudio Ptolomeo (100-170): astrónomo y matemático griego.
Marco Cornelio Frontón (100-170): gramático y retórico romano.
Herodes Atico (101-176): retórico y político griego.
Alejandro de Abonuteicos (105-175): estafador de Asia Menor.
Antínoo (110-130): amante del emperador Trajano.
Víctor I (120-199): papa de la Iglesia católica.
Ardacher I (siglo II-240): rey de Persia.
Marco Aurelio (121-180): emperador de Roma.
Pertinax (126-193): emperador romano.
Galeno (130-200): médico griego.
Hua Tuo (145-208): médico chino.
Septimio Severo (146-211): emperador de Roma.
Clodio Albino (147-197): militar africano.
Clemente de Alejandría (150-215): padre de la Iglesia católica.
Bardaisan (154-222): filósofo y poeta asirio.
Cao Cao (155-220): emperador de China.
Dion Casio (155-229): historiador romano.
Gordiano I (159-238): emperador de Roma.
Sexto Empírico (160-210): médico y filósofo griego.
Tertuliano (160-220): teólogo católico.
Cómodo (161-192): emperador de Roma.
Artabán IV (163-227): rey de Persia.
Macrino (164-218): emperador de Roma.
Maximino el Tracio (173-238): emperador de Roma.
Orígenes (185-254): religioso alejandrino.
Caracalla (188-217): emperador de Roma.
Publius Septimius Geta (189-211): emperador de Roma.
Gordiano II (192-238): emperador de Roma.
Salustia Orbiana (siglo III): emperatriz de Roma.
Apolonia de Alejandría (siglo III): mártir de la religión católica.
San Fabián (200-250): papa de la Iglesia católica.
Publio Licinio Valeriano (200-260): emperador de Roma.
Marco Claudio Tácito (200-276): emperador de Roma.
Decio (201-251): emperador de Roma.
Heliogábalo (203-222): emperador de Roma.
Filipo el Árabe (204-249): emperador de Roma.
Plotino (205-270): filósofo griego.
Treboniano Galo (206-253): emperador de Roma.
Severo Alejandro (208-235): emperador de Roma.
Marco Aurelio Claudio Gótico (213-270): emperador de Roma.
Lucio Domicio Aureliano (214-270): emperador de Roma.
Sapor I (215-272): rey de Persia.
Mani (215-276): fundador del maniqueísmo.
Galieno (218-268): emperador de Roma.
Gordiano III (225-244): emperador de Roma.
Porfirio (232-304): filósofo sirio.
Diocleciano (244-311): emperador de Roma.
Zenobia (245-272): reina de Palmira.
Flavio Valerio Constancio (250-306): emperador de Roma.
Marco Aurelio Valerio Liciniano Licinio (250-310): emperador de Roma.
Flavio Galerio Valerio Liciniano Licinio (250-325): emperador de Roma.
Helena de Constantinopla (250-330): emperatriz de Roma.
Arrio (256-336): fundador del arrianismo.
Galerio Maximiano (260-311): emperador de Roma.
Constantino (272-337): emperador de Roma.
Magnencio (303-353): emperador de Roma.
Constancio II (317-361): emperador de Roma.
Constante (320-350): emperador de Roma.
Juliano (332-363): emperador de Roma.
Joviano (332-364): emperador de Roma.
Teodosio (347-395): emperador de Roma.
Graciano el Joven (359-383): emperador de Roma.
Valentiniano II (371-392): emperador de Roma.
Kalidasa (siglo V): poeta hindú.

21 de junio de 2012

Casamientos históricos

80 a.C. : Terencia y Marco Tulio Cicerón.
54 a.C. : Octavia la Menor y Claudio Cayo Marcelo.
37 a.C. : Cleopatra y Marco Antonio.
1: Livila y Cayo César.
55: Claudia Octavia y Nerón.
145: Marco Aurelio y Faustina la Menor.
225: Salustia Orbiana y Severo Alejandro.
241: Furia Sabina Tranquilina y Gordiano III.

25 de mayo de 2012

Los guerreros de terracota (210 a.C.)

Qin Shi Huang fue proclamado emperador chino, el primero de la dinastía Qin, en el año 221 a.C. El tipo, que la pasaba muy bien en vida, le tenía pánico a la muerte. No tanto por morirse en sí: le daba miedo seguir viviendo después sin tantos lujos, sin tanto poder, tal vez en el infierno. Acá, entre nosotros, tenía miedo de que en el más allá le hicieran pagar los múltiples pecados cometidos en el más acá.

La pasaba mal en serio. Qin Shi Huang gastaba tanto tiempo pensando en cómo sostener su imperio como en lo que pasaría después de su muerte. Finalmente, tras muchos años, encontró una solución: para irse a la tumba bien protegido, ordenó hacer réplicas en terracota (arcilla endurecida en un horno) de sus siete mil guerreros para que las entierren junto a él. No eran réplicas cualquiera: eran en tamaño natural, con los rasgos y las características de cada soldado. De cada uno de los siete mil soldados.

Cuando los arqueólogos encontraron a esos guerreros de terracota en 1974 no podían creer que cada uno de los siete mil fuera completamente distinto a todos los demás, con bigotes, peinados, rasgos de diferentes etnias y hasta marcadas diferencias de edad.

Qin Shi Huang murió en 210 a.C., seguramente más tranquilo después de asegurarse de que sus amigos, los siete mil guerreros de terracota, lo defenderían de todo lo que vendría después.

29 de abril de 2012

Literatura (1-200)

1: Tito Livio escribe Historia de Roma.

2: Ovidio escribe Los remedios al amor.

7: Estrabón escribe Geografía, recopilando los conocimientos geográficos de los griegos.

14 de abril de 2012

Imperio seléucida (312 a.C. - 63 a.C.)

El Imperio seléucida, remarcado en color amarillo.
Definir qué es un imperio es complejo, pero podemos decir que es un pueblo o una región poderosa cuyos gobernantes quieren expandir su territorio invadiendo a otros pueblos. Sí: los imperios son un asco. Han existido muchos; la mayoría se extinguió por causa de su sed de conquista. Uno de los que perduró durante más de dos siglos fue el Imperio seléucida.

¿Cómo surgió? Fue luego de la muerte de Alejandro Magno. Alejandro había liderado a los ejércitos macedonios hasta crear el mayor imperio de la Historia: dominó más de la mitad de las tierras conocidas. Cuando él murió, esa inmensidad se dividió en territorios más pequeños. Uno de esos territorios es el que conocemos como el del Imperio seléucida.

El Imperio seléucida incluia una importante parte de Asia, como muestra el mapa de arriba (si quieren saber exactamente qué abarcaba, hagan click acá). Desde el año 312 a.C. hasta el 63 a.C. fue cediendo rápidamente territorios a otros pueblos. El primer emperador fue Seleuco, por quien el imperio lleva ese nombre. Seleuco mantuvo el control de la región y conquistó nuevas tierras. Sus sucesores, sin embargo, no pudieron sostener el poderío seléucida.

En 63 a.C., el Imperio seléucida se convirtió en una provincia del Imperio Romano por voluntad de Pompeyo.