8 de diciembre de 2016

Francia (1453-1547)

Francisco I, rey de Francia
Resumen de lo publicado. Francia fue ocupada por el Imperio Romano (siglo II a.C.) y por los francos (481). Carlos Martel (731-742) puso fin al avance musulmán en Europa. Carlomagno (768-814) fue coronado emperador por el papa. A partir del año 843, el Imperio Franco comenzó a dividirse; de esa división nacieron Francia y Alemania. Durante el siglo X, se formaron siete ducados (tierras manejadas por la clase alta). Luis VI el Gordo (1108-1137) fue el rey más poderoso desde Carlomagno. Terminó con la crisis interna de Francia. Luis VII (1137-1180) apoyó la Segunda Cruzada cristiana. Felipe II (1180-1223) lideró la sanguinaria Tercera Cruzada. Luis IX (1226-1270) fue un fanático religioso. Se hacía azotar la espalda con cadenas; lavaba los pies a los mendigos y compartía su mesa con leprosos. Durante su reinado tuvo lugar un gran florecimiento cultural que acompañó al de Europa occidental y culminó con lo que se ha llamado el Renacimiento del siglo XIII. Firmó la paz con Inglaterra en 1258, pero también lideró dos matanzas: la séptima y la octava cruzadas. Felipe III el Atrevido (1270-1285) quiso ampliar el reino francés y luchó contra Pedro III, rey de Aragón (España). Felipe IV el Hermoso (1285-1314) también quiso controlar más tierras. Se enfrentó con el papa y obligó a que la santa sede (el lugar donde acumulaban riquezas el papa y sus funcionarios) se trasladara a Avignón (Francia). El trono de Francia pasó a la familia Valois (1328-1498). Durante el reinado de Felipe VI (1328-1350) comenzó la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra. Y no le fue bien, ya que los ingleses ganaron la mayoría de los territorios. Peor la pasó Juan II el Bueno (1350-1364), que tuvo que vivir cuatro años en cárceles inglesas. Sin rey, con los gastos que generó la guerra y ante la llegada de la peste negra (1347), Francia era un caos. La burguesía (comerciantes que ganaban más dinero del que necesitaban) empezó a disminuir sus ganancias; entonces, unió a las clases empobrecidas y a los campesinos para exigir cambios al Estado. Los funcionarios del rey y las familias más poderosas (la nobleza) decidieron unirse para reprimir esa justa lucha. Ordenaron al ejército que evitara todo tipo de manifestación del modo que hiciera falta, incluso con la muerte de los manifestantes. Carlos V el Sabio (1364-1380), en lugar de mejorar la vida de su pueblo, invirtió las riquezas del Estado en reanudar la guerra contra Inglaterra. Ganó la mayoría de las batallas y recuperó territorios. A costa de muchas vidas, claro. Carlos VI (1380-1422) sufría esquizofrenia. Aprovechando esa situación, grupos poderosos conocidos como la casa de Orleans y la de Borgoña planearon estrategias ilegales para quedarse con el trono. Hasta le pidieron colaboración al rey inglés Enrique V a cambio de "favores futuros". Enrique V aumentó así su control sobre Francia, apoyado por los de Borgoña pero rechazado por los de Orleans. Inglaterra avanzó sobre el territorio para su conquista total, pero entre los franceses se alzó una mujer, Juana de Arco, y lideró al ejército que terminó echando a los ingleses de casi toda Francia. Carlos VII (1422-1461), rey gracias a Juana de Arco, no hizo nada para rescatarla cuando fue atrapada por los ingleses. Al terminar la Guerra de los Cien Años (1453), los franceses se habían liberado del dominio inglés, que apenas controlaban la ciudad de Calais.

¿Cómo sigue la historia? Carlos VII reorganizó el ejército y las finanzas; y consolidó el reino tras firmar la paz con el duque de Borgoña.

Su hijo Luis XI (1461-1483) luchó contra la nobleza, que exigía más beneficios y poder, y pudo frenar sus reclamos. Casi sin luchar, aprovechando una guerra civil en el reino de Aragón, obtuvo el dominio de nuevas tierras: Rosellón, Cerdeaña, Anjou...

Carlos VIII (1483-1498) era menor de edad al llegar al trono, por lo que las decisiones las tomaba su hermana Ana de Beaujeu, que se mostró autoritaria y agresiva para seguir reprimiendo las exigencias de los nobles, dueños de la mayor parte de las tierras francesas.

El siguiente rey fue su hijo adoptivo, Luis XII (1498-1515), invadió tierras italianas, pero fue derrotado.

Francisco I (1515-1547) logró que Francia tuviera un papel importante en los asuntos europeos y que se convirtiera en una potencia económica de primer orden. También permitió un gran desarrollo de las artes y las letras.

6 de diciembre de 2016

El Renacimiento (siglo XV - siglo XVI)

Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa durante los siglos XV y XVI. Fue un período de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna.

Las principales obras renacentisas son artísticas, pero también hubo renovación en las ciencias naturales y humanas. La ciudad de Florencia fue el lugar de nacimiento de este movimiento.

El Renacimiento fue el resultado de la difusión de las ideas de otro movimiento cultural, el "humanismo". El término "renacimiento" se utiliza porque se intentó que renacieran muchos aspectos de las culturas griegas y romanas que se habían abandonado, como la contemplación de la naturaleza. Se sustituyó el teocentrismo medieval (Dios era el centro de todo) por el antropocentrismo (el ser humano es el centro de todo). Las personas volvieron a ser dueñas de su propio destino. Existe una frase que se usa como resumen del Renacimiento: "el hombre como medida de todas las cosas".

5 de diciembre de 2016

Cronología universal (1451-1455)

1451: Nicolás de Cusa inventa los lentes contra la miopía.

1452: En la ciudad de Florencia, nace Leonardo Da Vinci.

1452 a 1493: Federico III de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

1453: El Imperio Otomano conquista Constantinopla. Es el fin del Imperio Bizantino.

1453: Johann Gutenberg inventa la imprenta de tipos movibles. Los libros se multiplicarán como nunca antes.

1453: Fin de la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra.

1453 a 1550: Origen y desarrollo del movimiento cultural conocido como Renacimiento.

1454: El papa Calixto III excomulga al cometa Halley.

1455 a 1485: En Inglaterra se produce la Guerra de las Dos Rosas.

4 de diciembre de 2016

Italia (1450-1559)

Mapa del año 1490
Resumen de lo publicado. Los etruscos vivieron en Italia alrededor del año 900 a.C. pero se extinguieron. Roma fue fundada en el 753 a.C. En 510 a.C., la nobleza romana proclamó una república. A partir del siglo II a.C., Roma se convirtió en un imperio, que se dividió en dos en el año 395. Roma, capital del imperio de occidente, fue invadida por los hérulos en el año 493: era el fin del imperio. Luego, fue controlada por los ostrogodos, el Imperio Bizantino, los lombardos (568-754) y los francos, que en el 774 la sumaron al Imperio Franco-Carolingio. Muchas regiones se fueron convirtiendo en Estados Pontificios. En el siglo X, Italia estaba dividida: los musulmanes gobernaban en el sur; las ciudades independientes, el centro; los estados de la Iglesia, los alrededores de Roma; y los francos, el norte. El Imperio Franco-Carolingio se desaintegró y cedió sus dominios al Sacro Imperio Romano Germánico. Durante el siglo XII, el norte de Italia consiguió la independencia. Surgieron luchas internas que dividieron al país en estados: repúblicas de Florencia, Pisa, Génova, Venecia; ducados de Saboya y Milan; además de los estados pontificios, el reino de Nápoles y el de las dos Sicilias. En 1183, las ciudades italianas reconocieron su dependencia del Sacro Imperio a cambio de cierta autonomía. Tras la muerte de Federico II (1194-1250), el Imperio se debilitó, y Alemania y el sur de Italia sufrieron un período de anarquía llamado interregno (1250-1308), en el que no hubo gobierno central y cada región se manejó de forma independiente. A finales del siglo XIII, la población italiana sufría una fuerte división entre los que apoyaban al partido güelfo y los que apoyaban al partido gibelino. Entre los inicios del siglo XIV y mediados del XV surgieron los "signori" o déspotas, hombres que gobernaban tomando decisiones de modo individual, muchas veces injustas o caprichosas. El desarrollo económico de los núcleos urbanos (lo que ahora serían pequeñas ciudades) aumentó las diferencias que existían entre la nobleza, la alta burguesía y los sectores populares.

¿Cómo sigue la historia? En el siglo XV, el actual territorio de Italia estaba dividido en las ciudades autónomas de Nápoles, Génova, Venecia y Florencia; el reino de Aragón; y los Estados Pontificios (controlados por la Iglesia). Además, una porción del norte era dominada por el Sacro Imperio Romano Germánico.

Luego de varios enfrentamientos para controlar el comercio de la región, Florencia, Milan y Venecia firmaron en 1454 el Tratado de Lodi, que logró un período de 40 años sin enfrentamientos.

Esa paz y la positiva situación económica fueron factores importantes para que Italia se convirtiera en el centro artístico y cultural de Europa, y la región en la que se originó la el movimiento cultural conocido como Renacimiento. Ese período de esplendor finalizó en el siglo XVI, por culpa de una serie de enfrentamientos armados conocido como las “guerras italianas” (1494-1559).

El reino de Aragón finalmente se convirtió en parte del Imperio de España, que avanzó sobre Italia, conquistando Nápoles (en 1504); mientras que el Sacro Imperio Romano Germánico tenía fuerte influencia sobre Venecia y Florencia. Por lo tanto, solamente Génova se mantenía como ciudad totalmente independiente de los extranjeros.

26 de noviembre de 2016

Hundan el Belgrano (obra de teatro) [2015-2016]

Hundan el Belgrano es una obra de teatro escrita por el inglés Steven Berkoff. En este texto hablaremos sobre la puesta en escena realizada en la Argentina en 2015 y 2016.

Es imprescindible una aclaración inicial: Hundan el Belgrano depende demasiado del espectador. De los conocimientos previos que traiga y del nivel de atención que pueda sostener ante un texto complejo y atropellado.

Aquellos que desconozcan el contexto en el que se produjo la Guerra de Malvinas se perderán la mitad del sarcasmo, las inteligencias y los detalles en los diálogos. Los que casi no tengan conocimiento sobre la guerra, quedarán prácticamente fuera del disfrute. El espectador ideal es, intencionadamente, quien no necesite explicación sobre qué fueron Margaret Thatcher, la intervención a Nicaragua, los laboristas, los Tory o la Guerra Fría.

¿De qué se trata Hundan el Belgrano? Es una sincera y cruel versión de la mirada británica sobre la guerra. Más específicamente, sobre los pasos previos a la injusta decisión de destruir un barco argentino repleto de adolescentes y que no representaba peligro.

Los diálogos no son realistas: navegan entre el grotesco y la cárcel de la rima: buena parte de los diálogos originales (en inglés) estaban escritos con rasgos de poema, y la traducción al castellano respetó esa estructura.

Dicho todo esto, la obra pareciera una ensalada difícil de ensamblar, pero no es así: está unida por el hilo de Amargas Cachas, burlón nombre que recibe Margaret Thatcher en la obra.

Interpretada por diferentes actrices que refuerzan distintas características de la primera ministra de Gran Bretaña entre 1979 y 1990, ella es el foco de la obra y a su alrededor giran las posturas (afortunadamente encontradas y hasta opuestas) de su gabinete, de los malvinenses, del gobierno argentino y el estadounidense, del partido laborista, de la Iglesia y hasta de los soldados ingleses destinados a ejecutar un terrible crimen.

Si el espectador tiene tiempo, es inmensamente recomendable que googlee "Guerra de Malvinas" antes de ver la obra y sume todos los conocimientos posibles. Si no hay tiempo ni ganas, la propuesta es no pensar a la obra en escenas, no tratar de comprenderla parcialmente, sino intentar asimilarla como un todo. Porque la obra es un todo: es una respuesta.

Hundan el Belgrano es la posible respuesta que ofrece Berkoff a una pregunta que todavía arde en la historia argentina: ¿por qué los ingleses decidieron hundir al Belgrano cuando la guerra recién empezaba y, además, tenían muchas posibilidades de ganarla?

Mucho más interesante resulta que esa visión, nacida en un cerebro inglés, podamos verla en la Argentina, prolijamente interpretada, cuando muchos excombatientes todavía caminan entre nosotros. ¿Habrá algún argentino capaz de no sentirse incómodo, cuestionado, o hasta enojado al ver sobre el escenario a un grupo de argentinos gritando "¡Inglaterra, Inglaterra!"? ¿Habrá algún ser humano capaz de no conmoverse con el cañonazo final de la obra, que nos atraviesa ya no como argentinos, sino como especie?

De Hundan el Belgrano se realizaron 10 funciones en 2015 y se completarán otras 5 en 2016. La última será el sábado 3 de diciembre. Vayan, o crucen los dedos para que la obra siga en cartel en 2017. No todos los días tenemos la chance de entender un poco más sobre la única guerra que sufrió la Argentina en el último siglo.



2 de noviembre de 2016

King Kong (película de 1933)

King Kong es una película dirigida por los estadounidenses Merian Cooper y Ernest Schoedsack. Fue estrenada en 1933 y dura 100 minutos.

Anteayer invité a mis amigos Leandro y Diego a ver la versión doblada al español. Pero no al castellano nuestro: al español de España. Nos divertimos, pero solamente por lo gracioso del doblaje, las incoherencias de la historia y los (ahora rústicos) efectos especiales.

Se trata de un director de cine que viaja a una misteriosa isla para filmar una película y, de paso, ver si confirma el mito de la existencia de un gorila gigante.

Imagino que si hubiera visto la película solo, me habría aburrido como un hongo. La historia es lenta, enojosa y muy Hollywood: todo apunta a la espectacularidad; a engrandecer a Estados Unidos y dejar al resto del Universo como inferiores; y a dejar claro que el lugar de la mujer es calentar a los hombres.

En definitiva, les diría que no la vean. O que la vean, en todo caso, para comprobar estas críticas o para decir "yo vi la King Kong original".

Podés ver la película en esta página

1 de noviembre de 2016

Aguafuertes porteñas (Roberto Arlt) [1933]

Aguafuertes porteñas es una recopilación de textos escritos por el argentino Roberto Arlt que fue publicada en 1933. La edición que leí tiene 215 páginas.

Aunque, en realidad, no lo terminé, porque no me gustó. Había leído El juguete rabioso, también de Arlt, y me había gustado, pero Aguafuertes porteñas es otra cosa.

Son artículos de tres páginas que Arlt escribía para diarios y revistas, en los que criticaba (casi siempre negativamente) distintos aspectos de la vida en Buenos Aires. Y ese es el problema: sólo criticaba. Se quedaba en la crítica sin proponer nada mejor. Se subía a un pedestal, en el que parecía el único inocente, y agredía las acciones de casi todos los demás.

Entiendo que en esa época tal vez no era tan malo lo que hacía Arlt. Pensemos que, en la década del 30, en los medios de comunicación se escribían cosas siempre correctas, respetuosas de "la moral y las buenas costumbres" y todas esas gansadas. Entonces era interesante que alguien rompiera eso y se animara a criticar lo que nadie criticaba.

Lo que pasa es que ya no estamos en 1933, y yo lo veo con otros ojos. No me gusta, no soporto, no me parece justa la crítica destructiva y sin algo absolutamente fundamental: la propuesta.

Si yo digo que los almaceneros son todos estafadores, tengo que proponer una forma de terminar con esas estafas. Si digo que el oficio de arreglar muñecas es una tontería inútil, tengo que fundamentar por qué es mejor comprar muñecas nuevas, o dejarlas rotas.

Y, por otra parte, ningún contexto le justifica a Arlt el texto "El bizco enamorado", una canchereada machista y torpe que le quita, aunque ya esté muerto, parte de mi respeto.

Conclusión: no lo lean.

23 de octubre de 2016

España (1440-1492)

Mapa del año 1480
Resumen de lo publicado. Luego de la etapa de dominio romano, en el siglo V tomaron el poder los visigodos. En el año 711, el Imperio Musulmán conquistó la mayor parte de España, excepto las montañas del noreste, donde se refugiaron los cristianos. Luego de casi un siglo de resistencia, los cristianos formaron los primeros reinos españoles: Navarra, Asturias, Castilla y Aragón. Al gobierno musulmán en España se le llamó emirato o califato, y la capital era Córdoba. En el siglo XI, el califato de Córdoba se había fracturado y se formaron "taifas" (pequeños reinos) independientes. La más poderosa fue la de Sevilla. Tras la desaparición del califato, intervinieron en España tres pueblos de África: almorávides, almohades y benimerines. Los almorávides unificaron la parte de España que había sido dominada por los musulmanes, pero su imperio rápidamente se fraccionó. Los almohades se extinguieron en el siglo XIII, época de grandes conquistas para los reinos españoles, que a partir de la batalla de las Navas de Tolosa (1212) terminaron con el dominio musulmán. Fernando III de Castilla (1217-1252) incorporó Córdoba, Sevilla y Murcia a los dominios cristianos, dejando a los musulmanes en Granada. El poder de los reyes se reducía por las riquezas que ofrecían a los caballeros del ejército por su participación en las guerras. En algunas ciudades existía una gran actividad mercantil, y allí fue formándose una clase social de comerciantes (la burguesía) que comenzaban con pequeñas riquezas pero acumulaban posesiones hasta conseguir mucho poder, al punto que podían prestar dinero que luego debía ser devuelto con intereses. Hacia mediados del siglo XIII se produjo una división político-territorial que fue llamada la España de los cinco reinos: Reino de Portugal, Reino de Navarra, Corona de Castilla, Corona de Aragón y Emirato de Granada. Existió un clima de cierto "bienestar", en el que aumentó la población y hubo mayor estabilidad política, hasta el siglo XIV, cuando Europa sufrió una gran hambruna y la peste negra, que mató a un tercio de su población. Para sostener los gastos administrativos, los reyes aumentaron el valor de los impuestos, lo que generó protestas de campesinos. El período acontecido entre los años 723 y 1400 es conocido como "la reconquista española". ¿Por qué? Porque las tierras que ocupaba el pueblo visigodo habían sido conquistadas por musulmanes; y luego distintos reinos (que conformarían España) "reconquistaron" esos territorios. En el año 1328, la península seguía dividida en cinco pueblos: Portugal, Castilla, Aragón, Navarra y Granada. Castilla no atacaba Granada, único emirato musulmán, por los beneficios que obtenía en las relaciones comerciales; el dinero ya valía más que la religión. Alfonso III (1285-1291) fue capaz de ayudar al sultán de los mamelucos de Egipto ante una invasión de cristianos a cambio de riquezas. Pedro IV (rey de Aragón en 1336-1387) consiguió la corona de Sicilia, acrecentando el poder aragonés. A mediados del siglo XV, la península ibérica se convertiría en la región más poderosa de Europa.

¿Cómo sigue la historia? Entre 1462 y 1472 estalló la Guerra Civil Catalana, a causa de la lucha entre la alta y la baja burguesía de Barcelona; y las protestas de los campesinos hambrientos. El debilitamiento de Barcelona y Cataluña benefició a Valencia, que se convirtió en la principal ciudad de España gracias a su puerto. Aragón, sin salida al mar, vio limitado su desarrollo.

El antisemitismo (odio y violencia contra los judíos) había explotado en la revuelta antijudía de 1391, pero luego los enfrentamientos religiosos se extendieron a la lucha entre "cristianos viejos" y "cristianos nuevos". De esos estúpidos enfrentamientos se aprovechó la Iglesia para crear la Inquisición española (en 1478), ejército destinado a asesinar a quienes pensaran diferente.

En 1479, con la subida al trono de Fernando el Católico, rey de Aragón y también de Castilla por su matrimonio con Isabel la Católica, las tensiones sociales se redujeron.

Fernando e Isabel consiguieron, por la fuerza, unificar a los reinos españoles. Aragón y Castilla ya eran parte del Imperio Español, que crecería brutalmente en tamaño a partir de 1492, cuando el navegante Cristóbal Colón llegaría a las costas de América, tierra desconocida por los españoles. Comenzaría entonces uno de los más terribles genocidios de la historia universal: criminales, mercenarios y soldados españoles comenzarían a viajar en barco hacia América para saquear sus recursos naturales, violar a sus mujeres y asesinar a sus hombres.

Los últimos reinos mantuvieron su independencia algunos años más, uno hasta la Guerra de Granada (1482-1492) y el otro, Navarra, hasta 1512.

21 de octubre de 2016

Bohemia (1437-1526)

Resumen de lo publicado. Actualmente, Bohemia es una región que forma parte de la República Checa; pero en el pasado fue un reino independiente. Su nombre deriva de los boyos, pueblo celta que habitó la zona en el siglo V a. C. Entre los siglos V y VIII, llegaron a Bohemia los eslavos. Durante el siglo IX, Bohemia fue parte de la Gran Moravia. El primer gobierno independiente de Bohemia fue formado en el siglo X; pero, en el año 950, Bohemia se convirtió en parte del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1212, el emperador Federico II creó el Reino de Bohemia. Desde el año 1310 hasta el 1437, fue gobernado por un grupo de poder llamado la casa de Luxemburgo.

¿Cómo sigue la historia? En el siglo XV, los husitas, grupo religioso bohemio, se rebeló contra la Iglesia católica. Eso generó un largo periodo de guerras: las guerras husitas. Los bohemios aceptaron un acuerdo con la Iglesia en el año 1436.

La mayoría de las cuestiones políticas y religiosas quedaron sin solucionar, pero el movimiento husita estimuló sentimientos nacionalistas entre los bohemios, lo que supuso un freno a la idea de que los bohemios se parecieran cada vez más a los germanos.

Entre 1471 y 1526, Bohemia fue gobernada reyes húngaros. Durante ese período, la situación religiosa fue tensa pero no estallaron grandes conflictos.

En 1526, Fernando I, de la Casa de Habsburgo, fue elegido Rey de Hungría y Bohemia. Bajo el mandato de esa dinastía, que se prolongó hasta 1918, la historia de Bohemia estuvo unida a la de Austria.

19 de octubre de 2016

Portugal (1433-1557)

Pintura sobre Vasco da Gama
Resumen de lo publicado. Portugal es un país de Europa. El territorio fue ocupado por celtas, lusitanos, romanos (siglo II a.C.), visigodos (siglo V) y el Imperio Musulmán (año 714). Fue parte del reino de Badajoz desde 1009, pero volvió a manos árabes en 1093. En 1139, Alfonso Enríquez tomó Lisboa y se convirtió en el primer rey de Portugal. Conquistó nuevas tierras hasta su muerte, en 1185. Sancho I (1185-1211) tuvo que defenderse de la invasión del reino de León. Alfonso II (1211-1223) protagonizó un pacto en el que los reinos de Castilla, León y Portugal acordaban la paz para poder enfrentar a los reinos musulmanes. Sancho II (1223-1248) conquistó nuevas tierras y consiguió cierta estabilidad. Su hermano Alfonso III (1248-1279), con el apoyo de la Iglesia católica, le quitó el trono. Dionisio I (1279-1325) fundó la Universidad de Lisboa. En 1336 existió un conflicto armado contra el reino de Castilla, en el que Portugal fue derrotado. Pedro I (1357-1367) sufrió, antes de su coronación, el asesinato de su esposa Inés. Fernando I (1367-1383) dictó una interesante ley por la cual se les quitaban las tierras a quienes no las trabajaban. Afrontó una guerra contra Castilla, pero firmó la paz meses antes de morir. Juan de Avis (1385-1433) firmó una alianza con Inglaterra que todavía está vigente. En 1415, Portugal conquistó la isla de Ceuta, a la dominó hasta 1580. Esa fue sólo una de las repercusiones de las expediciones marítimas que los portugueses realizaron durante el siglo XV.

¿Cómo sigue la historia? Portugal se convirtió, entre los siglos XV y XVI, en un violento imperio: por vía marítima, invadía distintas tierras lejanas a Europa para saquear sus riquezas.

La costa de África (Madeira, Santo Tomé y Príncipe, Cabo Verde, Angola y Guinea) y el actual Brasil fueron algunas de las regiones que sufrieron los salvajes ataques portugueses.

Al navegante Vasco da Gama se le atribuye el descubrimiento del Océano Índico. Él lideró a los saqueadores portugueses que también asolaron la India.

La llegada a América sucedió en 1498, cuando Duarte Pacheco Pereira lideró la embarcación que arribó a Brasil. Todo se hacía en secreto, para que los españoles no intentaran adueñarse también de esas tierras.

El robo de riquezas y la explotación de distintos pueblos de América, África y Asia convirtieron a España y Portugal en los reinos más poderosos del planeta en la primera mitad del siglo XVI.

Durante el reinado del nefasto Juan III (1521-1557), Portugal se convirtió en el primer país europeo en establecer contactos con China y Japón. Durante su gobierno, también instauró la Inquisición, brutal aparato represivo que torturaba y asesinaba a todos aquellos que no respondían a los absurdos ideales que imponían los reyes.

18 de octubre de 2016

Sacro Imperio Romano Germánico (1433-1512)

Pintura sobre Federico III
Resumen de lo publicado. Alemania fue habitada en la Edad Antigua por celtas y germanos. En el año 434 fue invadida por los hunos. La desintegración de los hunos, en el 453, permitió que los que habían escapado (sajones, burgundios y alamanes) regresaran al territorio. Los francos conquistaron parte de Germania en el 476, hasta que Luis el Germánico (843-876) fue reconocido rey de la independizada Germania. Otón I (936-973) transformó a Germania en el principal estado de la Europa occidental. En el 962 fue coronado emperador: nacía así el Sacro Imperio Romano Germánico. En el siglo XI, Germania se convirtió en centro religioso de Europa. A la lucha de los emperadores contra los papas para obtener mayor poder se la llamó “Querella de las Investiduras". Entre 1056 y 1152, Alemania vivió un siglo de caos. El poder del emperador se redujo y aumentó el de los señores feudales. Durante el reinado de Federico Barbarroja (1162-1190) se enfrentó una parte del imperio (los güelfos, que apoyaban al papa) contra otra (los gibelinos, partidarios del emperador). Las ciudades italianas se unieron y obligaron a Barbarroja a cederles libertades para comerciar. El siglo XIII fue una época de decadencia. La Iglesia volvió a imponerse como el máximo poder en Europa, y las ciudades ganaron mayor independencia. El imperio se había conformado gracias a la entrega de tierras a la clase alta para que apoyara al emperador; pero, por eso, el emperador nunca pudo acumular riquezas y aumentar su poder, ya que las tierras estaban en poder de la clase alta. Enrique VI (1191-1197) solucionó el conflicto con las ciudades italianas que formaban parte del imperio. Pero cuando Federico II (1216-1250) llegó al trono, la situación era negativa. Organizó Cruzadas contra la voluntad del papado y, por eso, fue excomulgado por el papa Inocencio IV. Tras su muerte llegó el "gran interregno alemán", donde no hubo emperador. Las ciudades empezaron a crecer en importancia. La figura de emperador recién volvió a utilizarse con Enrique VII (1308-1313), que intentó, con poco éxito, recuperar el poder que el imperio había perdido. Luis IV de Baviera (1314-1347) trató de controlar el territorio italiano, por lo que el papa Juan XXII lo excomulgó. Carlos IV (1347-1378) prestó su apoyo al papa Clemente VI. Tras su muerte, llegó otra larga etapa sin emperador, y con distintos reyes gobernando cada provincia del imperio. Esta situación se modificó recién en 1433, con la coronación de Segismundo.

¿Cómo sigue la historia? Segismundo murió en 1437 y comenzó otra etapa sin emperador. El siguiente fue Federico III (1452-1493), que prefirió quedarse en Viena (Austria), donde contaba con mayor apoyo; pero, por ese motivo, el resto de las ciudades se estacaron y mostraron signos de decadencia social y conflictos internos.

A finales del siglo XV, el vínculo que el imperio mantenía con el reino de Hungría se convirtió en enfrentamiento por diferencias entre Federico y el rey húngaro Matías Corvino. Federico y los germanos tuvieron que huir de Viena hasta la muerte de Matías, en 1490.

Tras la muerte de Federico III (en 1493), su hijo acordó con los duques del imperio una importante reforma, tras la cual el emperador cedió todavía más poder; y se conformó un Tribunal que participaría en las principales decisiones. Claro que aceitar el nuevo funcionamiento del imperio necesitó de tiempo y generó conflictos. Recién hubo cierta estabilidad a partir de 1512, cuando también se cambió la denominación: el territorio comenzó a llamarse Sacro Imperio Romano de la Nación Alemana. ¡Qué nombre largo!

17 de octubre de 2016

El Altar de Gante (1432)

El Altar de Gante, también conocido como Políptico de Gante, es una obra pintada en el año 1432 por los hermanos Hubert y Jan van Eyck, nacidos en los Países Bajos Borgoñones (actual Holanda).

Un políptico es una pintura dividida en distintas partes o paneles.

16 de octubre de 2016

¿Quién fue Drácula? (1431-1476)

Drácula es un personaje creado en el año 1897 por el escritor irlandés Bram Stocker. Era un vampiro: se alimentaba de sangre humana, dormía durante el día y podía convertirse en murciélago. Lo que pocos saben es que, para crearlo, se basó en una persona real: Vlad III.

Vlad III fue un príncipe de la ciudad de Valaquia (actualmente el territorio forma parte de Rumania) que vivió entre 1431 y 1476. Luchó para defender a Valaquia de las invasiones del Imperio Otomano y era conocido como Vlad Tepes (empalador) por su brutal forma de eliminar a aquellos que no le gustaban (musulmanes, empobrecidos, gitanos): les clavaba una madera filosa y puntiaguada en alguna parte sensible del cuerpo y los dejaba colgando. Qué bestia.

Aunque fue responsable del asesinato de más de 40.000 personas, en Rumania es considerado un héroe nacional. Imagino que es porque murió defendiendo a Valaquia de los ataques otomanos, pero igual me parece terrible que alguien lo admire.

15 de octubre de 2016

Cristianismo (1431-1503)

Pío II, un papa al que le gustaba mucho el sexo
Resumen de lo publicado. En el siglo VII, el cristianismo tenía cinco ciudades clave para sostener su poder, pero el islamismo arrasó tres. El clero secular (religiosos que vivían en las ciudades) llegó a gobernar pequeñas ciudades en la Edad Media, llamadas Estados Pontificios. Las últimas décadas del siglo IX y las primeras del X fueron difíciles, ya que los papas eran dominados por la clase alta. En el papado de León X (1048-1054) comenzó a intensificarse la separación entre Roma y Constantinopla, lo que en 1054 provocó el Gran Cisma, que dividió para siempre al cristianismo occidental (catolicismo) del oriental (ortodoxia). En el año 1095 comenzaron las Cruzadas: invasiones en las que la Iglesia pretendió ganar riquezas y territorios. Los sucesos de las ocho Cruzadas (1095-1270) pueden leerlos en este vínculo. En líneas generales, significaron muchas derrotas para el ejército cristiano, pero liberaron zonas de comercio controladas por los musulmanes. El papa Alejandro III (1159-1181) se enfrentó al Sacro Imperio Romano Germánico. Inocencio III (1198-1216) convocó el IV Concilio de Letrán, en el que se fundó la asesina y sanguinaria Inquisición. El final de la etapa en que la Iglesia tuvo mayor poder comenzó a fines del siglo XIII. Durante al menos 800 años, la religión había sido la explicación a todo lo que sucedía, y los representantes de la Iglesia acumularon un poder inmenso. Muchas cosas tuvieron que pasar para que la Iglesia se debilitara, entre ellas las fracasadas Cruzadas, la corrupción entre sus funcionarios, la aparición de nuevas visiones dentro del cristianismo y, especialmente, el avance en Europa de una clase social, la burguesía, para la cual lo más importante no era Dios, sino acumular riquezas. Por otra parte, el fortalecimiento de la independencia de determinados pueblos generó la creación de Iglesias nacionales que, muchas veces, no respondían al papa, sino que construían sus propias leyes. En el siglo XIV, Francia tuvo gran influencia sobre la Iglesia, al punto que se trasladó la residencia papal a Francia. El primero en volver a Roma fue Gregorio IX (1370-1378). Durante cuarenta años (1378-1417), la Iglesia católica estuvo escindida: dos papas gobernaban a la vez. En el Concilio de Pisa (1409) se intentó la unificación al elegir a Alejandro V, pero los otros pontífices no renunciaron. O sea que, durante años, hubo tres papas. El Concilio de Constanza nombró a Martín V (1417-1431) y dio por terminado el Cisma.

¿Cómo sigue la historia? Al finalizar el Cisma de Occidente, Martín V intentó poner fin al Cisma de Oriente para unificar a católicos y ortodoxos, pero fracasó.

El siguiente papa, Eugenio IV (1431-1447), se enfrentó al "movimiento conciliarista": religiosos que aseguraban que los concilios (reuniones periódicas de los líderes de la Iglesia) eran más importantes que el papa. Llegaron a designar a otro papa: Félix V (1439-1449); pero finalmente se impuso la figura del papa.

Nicolás V (1447-1455) utilizó las riquezas de la Iglesia para construir obras artísticas en Roma, incluyendo bibliotecas. Esa decisión forma parte del movimiento cultural y artístico conocido como "Renacimiento". Pero también le ordenó al rey de Portugal que transformara en esclavos a todas las personas que no se declararan cristianas. ¡Qué hijo de una gran puta!

En 1453 sucedió la caída de Constantinopla: la capital del cristianismo oriental (los ortodoxos) fue conquistada por musulmanes. Fue un duro golpe para todo el cristianismo, que utilizaba la región para comerciar y acumular riquezas mientras los campesinos morían de hambre.

Calixto III (1455-1458) gobernó poco tiempo, pero se le atribuye una gran tontería: excomulgar (echar de la "comunidad católica") ¡al cometa Halley!

Pío II (1458-1464) se dedicó a entregar cargos y riquezas a sus familiares y amigos (injusticia conocida como "nepotismo"). Antes de ser papa, tuvo sexo desenfrenado con varias mujeres y fue padre de dos hijos.

Paulo II (1464-1471) era tan soberbio que la Iglesia tuvo que impedirle ponerse Formoso ("hermoso") como sobrenombre. Habría muerto durante una relación sexual con su principal ayudante.

Sixto IV (1471-1484) siguió con el nepotismo: nombró como funcionarios de la Iglesia a por lo menos 25 familiares e impulsó una guerra contra la ciudad de Florencia. Además, a cambio de riquezas, otorgaba el perdón de la Iglesia por diferentes pecadas. Es considerado un sorete, término que en la Argentina significa excremento.

Inocencio VIII (1484-1492) afirmó que la Iglesia creía en la existencia de la brujería, aunque desde el año 906 la misma Iglesia había asesinado a muchas personas por creer en las brujerías. Se murió intentando pasar a su cuerpo la sangre de tres niños, para rejuvenecerse. Los tres chicos también se murieron. ¡Cuántos papas perversos e hijos de puta!

Alejandro VI (1492-1503) era sobrino de Calixto III. Promovió guerras entre las ciudades italianas para fortalecer y enriquecer a la Iglesia.

13 de octubre de 2016

Juana de Arco (1412-1431)

Jeanne Darc (conocida en Sudamérica como Juana de Arco) nació en Domrémy, Francia, en el año 1412. Aunque en ese momento a las mujeres no les permitían formar parte del ejército, ella fue una excepción. Primero, porque pertenecía a una familia poderosa; pero después, por su notable capacidad.

Según sus propias palabras, se introdujo en el ejército a los 12 años porque escuchó una voz ("de un ángel o de Dios") que le pedía que salvara a Francia.

A los 17 años, Juana ya era una de las principales militares del reino de Francia, en el que se enfrentaban dos grandes bandos: los armagnacs y los borgoñeses (aliados con Inglaterra). Pese a que, durante décadas, Francia había sido sometida por los ingleses, Juana lideró al ejército de los armagnacs, que triunfó y logró que Carlos VII se coronara rey de Francia.

A partir de ese año (1429), gracias al impulso militar y moral que ejerció Juana, Francia se fortaleció y, tiempo después, derrotó a Inglaterra y dio fin a la Guerra de los Cien Años.

En 1430, Juana fue capturada por el ejército de los borgoñeses y entregada a los ingleses, que al año siguiente, en un injusto y absurdo juicio por herejía (no respetar las leyes de la Iglesia católica), la torturaron y luego la quemaron viva en Ruán.

Carlos VII, que le debía casi todo a Juana, no hizo nada por salvarla. No hay caso: algunos hombres, además de machistas, son infinitamente desagradecidos.

12 de octubre de 2016

Quattrocento (1401-1500)

Se le llama Quattrocento a la suma de las expresiones artísticas que existieron en parte de Europa durante el siglo XV, especialmente en las ciudades de Italia.

Durante el Quattrocento, las obras dejaron de ser un "mensaje de Dios" y se reconoció el trabajo de los artistas, que comenzaron a obtener prestigio individual. Antes, la gran mayoría de las obras (libros, esculturas, pinturas) era anónima: ni se sabía quiénes las hacían.

Se considera que en el Quattrocento se origina otro movimiento artístico que tendría gran relevancia: el Renacimiento.

11 de octubre de 2016

Cronología universal (1401-1450)

1401-1500: Período conocido como Quattrocento.

1404: En Turquía, un terremoto destruye el Mausoleo de Halicarnaso, una de las Siete Maravillas de la Edad Antigua.

1409: En España, es fundado el primer hospital psiquiátrico.

1412: En España, es fundada la Universidad de Valencia.

1413 a 1422: Enrique V, rey de Inglaterra.

1415: Inglaterra ocupa Normandía (Francia). Dos ciudades francesas, Borgoña y París, se convierten en aliadas de los ingleses.

1417 a 1431: Martín V, papa de la Iglesia católica.

1421: En Holanda, una inundación provoca la muerte de al menos 2000 personas.

1422 a 1453: Enrique VI de Inglaterra, rey de Inglaterra y Francia.

1425 a 1448: Juan VIII Paleólogo, emperador del Imperio Bizantino.

1427: La facultad de medicina de Siena (Italia) solicita el cadáver de un ahorcado para cortarlo y estudiarlo.

1429: Juana de Arco lidera al ejército francés que derrota a los ingleses y devuelve a Carlos VII el trono de Francia.

1430: Juana de Arco es capturada y entregada al ejército inglés. Carlos VII no hace ningún esfuerzo por rescatarla.

1431: Juana de Arco es asesinada en una hoguera por decisión de los líderes de Inglaterra y de la ciudad de Borgoña.

1431: En Francia, es fundada la Universidad de Poitiers.

1431 a 1447: Eugenio IV, papa de la Iglesia católica.

1437 a 1460: Jacobo II, rey de Escocia.

1438: En Sudamérica, el cacique Pachacútec inicia la expansión del Imperio Inca.

1438 a 1481: Alfonso V, rey de Portugal.

1440 a 1469: Moctezuma Ilhuicamina, emperador de los aztecas.

1447: Invención de la imprenta. Johannes Gutenberg imprime La Biblia.

1449 a 1453: Constantino XI, último emperador del Imperio Bizantino.

1450: En España, es fundada la Universidad de Barcelona.

10 de octubre de 2016

Dinamarca (1350-1600)

Estatua de Valdemar Atterdag
Resumen de lo publicado. Distintos pueblos ocuparon la región, aunque el primero que trascendió fue el de los vikingos, que luego fueron dividiéndose: vikingos daneses, suecos y noruegos. Los daneses, a su vez, tomaron distintos caminos: algunos se quedaron en sus territorios, donde, alrededor del año 958, fundaron Dinamarca. Otros se subieron a sus poderosos barcos e invadieron Inglaterra en el siglo IX, pero terminaron absorbidos por reyes locales. En el año 1100, los daneses quedaron asentados básicamente en Dinamarca, situación que se mantiene hasta la actualidad; aunque han invadido, en siglos posteriores, Noruega, Suecia e Islandia. En 1219, los daneses conquistaron Estonia. En 1346, como el territorio no les servía demasiado, los reyes daneses le vendieron Estonia a la orden teutónica (un grupo religioso).

¿Cómo sigue la historia? Los reyes de Dinamarca tuvieron que enfrentarse, durante siglos, a la Iglesia católica, con la que tenían fuertes diferencias; y a la clase alta del reino (la nobleza), que exigía mayor poder. También tuvieron como enemigo al reino de Suecia, que les arrebató la región de Scania.

Luego de la gran hambruna (1315) y la peste negra (1348), que golpearon con dureza a toda la región, el rey Valdemar Atterdag consiguió aliviar la situación de Dinamarca, pero debió huir en el año 1370, perseguido por la nobleza.

Su hija, Margarita I (1375-1412), se casó con Haakon VI de Noruega y, gracias a un tratado conocido como Unión de Kalmar gobernó un gran reino compuesto por Dinamarca, Noruega, Suecia, Islas Feroe, Finlandia y Groenlandia (conocido con el nombre de la región: Escandinavia).

La situación era inestable: durante el gobierno de Erico de Pomerania (1412-1439), el reino volvió a dividirse; Cristóbal de Baviera (1440-1448) lo reunificó.

El principal conflicto siempre fue con Suecia; y, cuando el rey Cristián II (1513-1523) asesinó a centenas de suecos para mantener su poder, ya no hubo posibilidad de unión en Escandinavia. Los reinos se separaron y se miraron con desconfianza durante décadas.

Cristián III (1533-1559) mantuvo unidas a Dinamarca y Noruega, e impulsó la difusión de las ideas de Martín Lutero: hasta la actualidad, la Iglesia oficial de Dinamarca es "luterana".

Durante el siglo XVI, el reino de Dinamarca aumentó su poder político y sus recursos económicos, gracias a la llegada de muchos holandeses (escapaban de una guerra), que no sólo aumentó la fuerza de trabajo sino que permitió mantener lazos comerciales con Holanda.