La historia transcurre en 1923, cuando el Corto Maltés regresa a Buenos Aires después de muchos años. Vuelve para intentar resolver una situación. Busca a una mujer polaca que podría estar secuestrada para ser prostituida.
Lo interesante es que trata crudamente el tema de la trata de personas, la prostitución, la corrupción política, los vínculos que hay entre la clase política, los terratenientes y la trata de personas.
Alerta spoiler. La mujer a la que busca está muerta, pero descubre que ella tuvo una hija. Comienza entonces una investigación para saber dónde está. Pronto sabemos que está al cuidado de una familia a la que ella decidió dejársela, y también dejó una carta en la que les pedía que, cuando apareciera el Corto Maltés, le dejaran a esa chica a su cuidado.
Aunque no hay indicios de que sea hija del Corto Maltés, todo el tiempo otros personajes le preguntan si su interés es porque es su hija; y el Corto Maltés asegura una y otra vez que no.
A medida que avanza la historia, la cadena de corrupciones va llegando hasta todos lados, incluidos agentes cercanos al Corto Maltés. Da da una sensación de ahogo, de asfixia, todo está corrupto. La explotación de los obreros, de los campesinos, la trata de personas, la masacre de obreros en la Patagonia en la década del 20, todo está relacionado y forma parte de una cadena de crímenes aberrantes vinculados a grupos de poder terratenientes, personas que robaron enormes tierras en la Patagonia y dominan todo.
El Corto Maltés es nada, una hormiga dentro de ese vendaval de asquerosidades, de inmundicia, que refleja bien la realidad a la que el capitalismo llevó a Sudamérica y específicamente a la Argentina.
Puedo decir que me gustó el texto por su realismo, por su crudeza, pero a la vez deja poca esperanza. Siento que las historias tan realistas necesitan darnos (como intentó Karl Marx) una esperanza, una idea de cómo empezar a resolver las injusticias, en este caso toca una de las más violentas y perversas de la historia de la humanidad: la trata de personas.



No hay comentarios:
Publicar un comentario