Este es un buen ejemplo de un truco de la época: una tapa llamativa (encima dibujada por el interesante Joe Kubert) aunque no represente del todo la historia. En este caso, Barry Allen (Flash), Iris (esposa de Barry) y Wally West (Kid Flash, sobrino de Iris) se van a un supuestamente tranquilo día de campo, pero de la nada aparecen unos bichos azules solo observables vibrando a supervelocidad que sin querer contagian una energía que hace envejecer rápidamente a las personas. Intrincadísimo, como casi siempre.
La cuestión es que Barry, corriendo, atraviesa a Iris, pero (no entiendo bien por qué) la contagia con ese virus azul del envejecimiento. Es en ese momento donde, culpándose, Barry piensa en dejar de ser Flash, pero esa situación dura apenas unos cuadritos y no es para nada el eje de la historia.
La cuestión es que al final Flash y Kid Flash descubren quiénes son los responsables, les van a dar unas piñas, Kid Flash (mostrando gran valentía) se mete el virus para salvar la situación (con el riesgo de envejecer hasta morir) y los extraterrestres, para que dejen de pegarles y los dejen irse a otro planeta, le dan a Barry el antídoto con el que Iris y Wally se curan. Fin.
Muchas partes no tienen sentido y la presencia de los extraterrestres es bastante confusa, al igual que la "enfermedad" que causan. La historia no me gustó, pero ver a Barry, Iris y Wally en familia, lo confieso, me generó un poco de ternura.
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