26 de agosto de 2026

Qué pasó en Argentina en el año 1837

• Mayo. El líder de la Confederación Peruano-Boliviana, Andrés Santa Cruz, establece tropas en el límite con la Confederación Argentina. Esto se suma a que algunos unitarios exiliados de Argentina habían viajado a Bolivia para incentivar a un ataque peruano-boliviano a las provincias de Salta y Jujuy. El gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, decide romper relaciones con Perú-Bolivia. Santa Cruz responde tomando la ciudad de Tarija. Rosas, entonces, le declara la guerra a la confederación.

• 23/6. Es fundada la Asociación de Mayo (liderada por Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Juan Bautista Alberdi y Marcos Sastre), que se reúne en el Salón Literario de Marcos Sastre para planificar un nuevo modelo de país. Desean establecer un régimen democrático y liberal. Es el origen de la luego conocida como Generación del ‘37. Pronto, al expresarse contra el gobierno de Rosas, tendrán que huir y exiliarse en Montevideo.

"Los jóvenes del 37 ejercieron su influencia desde dos agrupaciones: el Salón Literario inaugurado en 1837, cuyo cierre fue ordenado por Rosas, y La Joven Argentina, sociedad secreta fundada por Echeverría en 1838. Adherían a las ideas del romanticismo europeo y la democracia liberal de la primera mitad del siglo XIX. Para los hombres del 37, los males de su país se reducían principalmente a tres: la tierra, la tradición española y la raza" (Felipe Pigna).

• 12/9. Combate de Humahuaca (o La Herradura). Felipe Heredia, al mando de 400 hombres enviados por Buenos Aires, derrota y expulsa a una fuerza de 100 hombres de la Confederación Peruano-Boliviana, que habían tomado esa localidad de Jujuy.

• 25/10. Son ejecutados públicamente en Buenos Aires el exgobernador de Córdoba, José Reinafé, su hermano Guillermo y el capitán Santos Pérez, acusados del asesinato de Facundo Quiroga en 1835.

• ¿Qué más podemos contar de este año?

• La Confederación Argentina tiene aproximadamente 640.000 habitantes.

• El mítico payador Santos Vega (cuya existencia mezcla realidad y ficción) habría muerto este año.

"El gobierno de Rosas recibió el apoyo decidido y encendido de la jerarquía católica. El obispo de Buenos Aires, doctor Mariano Medrano, usaba en todas las ceremonias una lujosa divisa federal que glorificaba a Rosas y clamaba la muerte de los salvajes unitarios, con inscripciones bordadas por las monjas" (Felipe Pigna).

“La literatura argentina es la historia de un proyecto nacional. Empieza con Rosas (…) La Argentina, para los románticos de 1837, se identifica con La Cautiva. Otra contradicción que no resuelven los hombres del 37: su americanismo literario y su antiamericanismo político” (David Viñas, 2005).

“El señor Rosas no es un déspota que duerme sobre bayonetas mercenarias. Es un representante que descansa sobre la buena fe, sobre el corazón del pueblo. Y por pueblo entendemos aquí la mayoría, la multitud, la plebe (…) La mejora de la condición intelectual, moral y material de la plebe es el fin dominante de las instituciones sociales del siglo XIX” (Juan Bautista Alberdi).

“La sociedad argentina estaba dividida en la facción federal vencedora, que se apoyaba en las masas populares y era la expresión genuina de sus instintos semibárbaros; y la facción unitaria, minoría vencida, con buenas tendencias pero sin bases locales de criterio socialista y algo antipática por sus arranques soberbios de exclusivismo y supremacía (…) La generación nueva debía ser menos federal que unitaria. Estábamos seguros de que gran número de hacendados ricos y de prestigio en la campaña de Buenos Aires abrazarían nuestra causa (…) Queríamos la democracia como principio: la fraternidad, la igualdad y la libertad (...) La manía de gobernar y la indolencia real y la supuesta incapacidad del pueblo nos habían conducido al despotismo de Rosas” (Esteban Echeverría, 1846).

• Algunos textos escritos en 1837:

La Cautiva (Esteban Echeverría)

Este largo poema (leí una edición de 70 páginas) es uno de los textos que inician el género llamado romanticismo argentino. Narra la historia de Maria (cautiva de los "indios") y Brian, que es herido por ellos. Echeverría tiene un modo de escribir grandilocuente, pero ideológicamente no me gusta. Convierte a los indios en bestias: eso es injusto.

• Ojeada filosófica sobre la Nación Argentina (Marcos Sastre)

Es en realidad el discurso que dio Sastre al inaugurar el salón en 1837, con el ambicioso fin de cambiar al país. Tiene aproximadamente 15 páginas. En él explica qué literaturas considera útiles para eso, idealiza a las personas que están presentes, elogia a Juan Manuel de Rosas (al que después denigrará) y critica a la cultura española. Dice algunas cosas que suenan bien, pero ideológicamente está lejos de mí. Es interesante sólo para entender mejor la situación argentina en esos años.

Doble armonía (Juan Bautista Alberdi)

También es una transcripción del discurso que dio Alberdi durante la inauguración del salón literario. Tiene aproximadamente 8 páginas. Postula que el progreso es el destino de la humanidad, y que el progreso que está viviendo la Argentina va de la mano con un progreso común del ser humano. Una teoría osada y bastante optimista. Pero es Alberdi, es la Generación del 37, que no me cae nada bien, así que es mejor dejarlo pasar.

• Fisonomía del saber español: cuál deba ser entre nosotros (Juan María Gutiérrez) 

Otro discurso durante la inauguración del salón literario. Tiene aproximadamente 12 páginas. Es un texto agresivo contra la cultura española: la desvaloriza, la pisotea, muestra repulsión hacia ella. Compara lo que ella genera con “insectos que nacen de la podredumbre”. Apenas rescata al teatro. Propone que la cultura argentina se divorcie de la española y se identifique con la poesía. De los textos más interesantes de la Generación del 37.

• Lecturas pronunciadas en el salón literario (Esteban Echeverría)

Compilación de dos discursos expresados por Echeverría. Se extienden durante aproximadamente 25 páginas. En el primer discurso se pregunta para qué se han unido los “jóvenes intelectuales” en ese salón literario; y responde que es para descubrir las necesidades del pueblo y para dirigirlo. En el segundo hace propuestas concretas sobre la industria, por ejemplo enriquecerla antes de exportarla. Ideológicamente opuesto a mí, es casi un manifiesto del liberalismo del siglo XIX.

• Extractos de Primera lectura (Esteban Echeverría)

“Ahora independientes, nuestra condición ha empeorado: más esclavos que nunca llevamos en la imaginación el tormento de haber perdido o más bien vendido una libertad que nos costó grandes sacrificios”.

“El pueblo argentino sólo deseaba paz, orden, libertad. ¿Qué le dieron nuestros gobernantes, los encargados de su bienestar y progreso? Tiranía, tumultos, robos, saqueo, asesinato”.

“Confesemos ingenuamente que después de 26 años de vida política sólo tenemos por resultado positivo la independencia, que nuestra literatura y nuestra filosofía están en embrión”.

“Pertenecemos a una raza privilegiada, a la raza caucasiana, mejor dotada que ninguna de las conocidas, de un cráneo extenso y de facultades intelectuales y perceptivas” (¡qué horror esa manera de pensar!).

“El humilde artesano puede en su taller bastarse a sí mismo para ganar lo suficiente para la vida y satisfacer sus limitados deseos (…) En un pueblo como el nuestro donde se vive con poco porque se desea poco, el interés individual suele dormirse y necesita el estímulo de la autoridad”.

“Los habitantes de nuestra campaña han sido robados, saqueados, se les ha hecho matar por millares en la guerra civil. Su sangre corrió en la de la Independencia, la han defendido y la defenderán, y todavía se les recarga con impuestos, se les pone trabas a su industria, no se les deja disfrutar tranquilamente de su trabajo, única propiedad con que cuentan mientras los ricos huelgan”.

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