1 de marzo de 2017

Hungría (1301-1564)

Mapa del año 1480
Resumen de lo publicado. Los húngaros se establecieron desde finales del siglo IX en el territorio que luego recibiría el nombre de Hungría. Organizaron ataques a otros pueblos durante un siglo. Sus expediciones de saqueo se prolongaron hasta su derrota, en el año 955, ante el Sacro Imperio Romano Germánico. Los húngaros dejaron de ser un peligro para Europa cuando su jefe, Varik, se convirtió al cristianismo en el año 985. El rey Esteban I (1000-1038) se alió con la Iglesia y persiguió con crueldad a los que no eran cristianos. Ladislao I (1077-1095) anexionó Croacia y Dalmacia al reino húngaro. Bajo el reinado de Colomán I (1095-1116), Hungría se expandió por los Balcanes, chocando con el Imperio Bizantino. En 1167, Bizancio conquistó Dalmacia, Croacia y Bosnia, territorios que recuperó para Hungría el rey Bela III (1173-1196), quien finalmente, en 1185, acordó una alianza con Bizancio. La misma familia gobernó Hungría hasta el año 1301, cuando el rey murió sin heredero. El príncipe de Nápoles, Carlos Roberto de Anjou, se proclamó rey por ser descendiente de una de las reinas húngaras. Comenzó entonces la Edad de Oro del reino de Hungría.

¿Cómo sigue la historia? Carlos Roberto (1308-1342) reformó la economía, resistió intentos de derrocarlo y fue considerado un correcto gobernante. Creó la Orden de los caballeros de San Jorge para protegerse a sí mismo y al reino.

Luis I (1342-1382) combatió permanentemente. Conquistó Valaquia (1344) y Croacia (1345), cedió Zadar al ejército de Venecia (1346); y mantuvo largos enfrentamientos contra Nápoles (1347-1352).

La peste negra que devastó Europa también golpeó a Hungría y provocó, entre sus muchas muertes, la de la esposa y un sobrino de Luis I.

En 1370, Luis I también fue proclamado rey de Polonia, luego de que el trono quedara vacante.

A su muerte, asumió el trono húngaro su hija María (1382-1387), que no pudo imponer su autoridad y vio cómo asesinaban a su madre frente a sus ojos.

El poder fue cedido a su esposo, Segismundo de Luxemburgo (1387-1437), que combatió contra el Imperio Otomano y sufrió intentos de golpe de estado. No tuvo hijos varones y el siguiente rey fue el esposo de su hija.

Alberto II de Habsburgo (1437-1439) murió por enfermedad cuando su esposa estaba embarazada, por lo que Ladislao V (1440-1457) fue nombrado rey a los cuatro meses de vida. Mientras crecía, las luchas internas en Hungría fueron permanentes, y casi no llegó a tomar decisiones, ya que murió por una peste a los 17 años.

Tras duros enfrentamientos, la nobleza húngara impuso a un rey de otra familia, Matías Corvino (1458-1490). Firmó la paz con el Sacro Imperio Romano Germánico y creó la primera imprenta húngara. También formó el Ejército Negro, batallón de mercenarios de distintas procedencias que se sostenía con los altos impuestos.

En los últimos días de su gobierno, el reino de Hungría englobaba a Croacia, parte de Bohemia y parte de Austria.

Matías Corvino no tuvo hijos legítimos, por lo que el trono pasó al rey de Bohemia, Vladislao II (1490-1516), que lideró los dos territorios hasta su muerte.

Su hijo Luis II (1516-1526) enfrentó el surgimiento de la religión protestante en Europa, a la que se opuso, y sufrió el violento avance del Imperio Otomano: murió en la batalla de Mohacs, en la que los turcos pasaron a dominar la región y a cobrar tributos a los reinos sometidos.

Juan I de Zápolya (1526-1540) y Fernando I de Habsburgo (1540-1564) fueron los primeros que lideraron al pueblo húngaro en la difícil tarea de negociar con los otomanos sin caer en la miseria. Durante esos años, los turcos consolidaron su dominio en toda la región.

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