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18 de octubre de 2023

¿Qué pasó en el año 1694?

• Guerra entre Túnez y Argelia (ambos eran provincia del Imperio Otomano). Túnez es derrotado y su territorio se convierte en provincia de Argelia. Un año después, el pueblo tunecino se rebelaría y lograría independizarse.

En Brasil, genocidas portugueses destruyen la colonia Quilombo dos Palmares, construida desde 1580 por personas que habían sido esclavizadas por ellos pero se habían liberado. Un año después asesinarían al líder del Quilombo: Zumbi dos Palmares.

• Algunos libros publicados:

- Una propuesta seria a las damas (Mary Astell, Inglaterra). Carta abierta a las mujeres de la sociedad británica en la que Astell defiende la educación y el empoderamiento de las mujeres a través del estudio, la reflexión y la independencia intelectual. Es considerada una obra importante en la historia de la literatura feminista y de la filosofía política.

- El galán casado o El impertinente curioso (John Crowne, Inglaterra). Comedia teatral que adapta una obra del español Miguel de Cervantes Saavedra, en la que el amigo de un hombre casado comienza a coquetear con su esposa.

23 de agosto de 2018

Imperio Musulmán (1517-1666)

• Resumen de lo publicado

El Islamismo, creado por Mahoma (571-632), es una religión que fue utilizada para crear uno de los imperios más poderosos. Los sucesores de Mahoma conformaron la dinastía omeya (632-750), que gobernó enormes porciones de Asia y África. Luego llegó la dinastía abásida, que conquistó España. A mediados del siglo IX, el imperio sufrió fuertes divisiones: en varias regiones se formaron gobiernos independientes. Los turcos selyúcidas le arrebataron el poder a los abásidas en 1055. Derrotaron al Imperio Bizantino en la batalla de Manzikert (1071) y continuaron su expansión. El Imperio Musulmán se convirtió en pequeños reinos, llamados sultanatos. Los únicos fuertes eran los de Run (en Anatolia), Mosul y Alepo (en Siria). En 1174, Saladino tomó el cargo de atabeg (gobernador) de un sultanato y comenzó a acumular poder. Dominó Egipto, Damasco, Alepo y Acre. Cuando murió, en 1193, el territorio musulmán se dividió nuevamente. Para 1194 ya no existía "un" Imperio Musulmán. Había varios gobiernos musulmanes fuertes: los almohades en el norte de África y parte de Portugal y España; los ayubíes en Egipto, Israel y Siria; y los abásidas, que habían sostenido el poder en Bagdad. En 1206 comenzó el avance del Imperio Mongol, que devastaría a los pueblos musulmanes. En 1237, casi todos los límites de los territorios musulmanes estaban ocupados por mongoles. Los ejércitos conocidos como "mamelucos" desplazaron a los ayubíes en 1250. Para ese entonces, los almohades habían perdido buena parte de sus posesiones en Portugal y África. El golpe fatal llegó en 1258, cuando los mongoles conquistaron Bagdad, generando la desaparición de la dinastía abásida. Cerca del 1300, los mamelucos se defendían con fiereza de las Cruzadas cristianas y de los mongoles. En el norte de África, los almohades habían sido reemplazados por otro pueblo musulmán: los benimerines. La situación de los pueblos musulmanes se sostuvo hasta 1380: los Mamelucos gobernaban partes de los actuales Egipto, Israel y Arabia Saudita; los benimerines, la actual Marruecos y el sur de España; y los háfsidas, Túnez (y, luego, parte de Argelia). En 1465, los benimerines fueron derrocados por el pueblo wattásida, también musulmán, que controló Marruecos. Más allá de las sanguinarias luchas internas por el poder, el siguiente gran conflicto sucedió en 1517, cuando el Imperio Otomano invadió los territorios de los mamelucos, los derrotó y los controló por completo. El pueblo mameluco sobrevivió como una clase más dentro del Imperio Otomano.

• ¿Cómo sigue la historia? 

En el siglo XVI, el Imperio Musulmán ya no existía. En el año 1530, sólo quedaban dos reinos musulmanes: el de los wattásidas, en la actual Marruecos; y los háfsidas, en Túnez. En lo que hoy es Arabia Sáudita quedaban diversos pueblos pequeños sin gobierno central.

En 1554, los saadíes (también musulmanes) les quitaron el poder en Marruecos a los wattásidas, que terminaron extinguiéndose. Y en 1574, el Imperio Otomano invadió Túnez y derrocó a los háfsidas, que también se desintegraron entre otros pueblos.

Los saadíes fueron el pueblo musulmán más fuerte entre 1574 y 1666. Cuando la dinastía alauí los sucedió en Marruecos. Así que en este blog, a partir de este punto, seguiremos la historia de los pueblos musulmanes en textos dedicados independientemente a Marruecos (a partir de 1659) y Arabia Saudita (a partir de 1744).

25 de diciembre de 2015

Imperio Musulmán (1300-1517)

Mapa del año 1380. Poco quedaba del antiguo Imperio Musulmán.
Resumen de lo publicado. El Islamismo, creado por Mahoma (571-632), es una religión que fue utilizada para crear uno de los imperios más poderosos. Los sucesores de Mahoma conformaron la dinastía omeya (632-750), que gobernó enormes porciones de Asia y África. Luego llegó la dinastía abásida, que fundó Bagdad (762) y llegó a conquistar España. A mediados del siglo IX, la división que sufría el imperio era evidente: en varias regiones se habían formado gobiernos independientes. La dinastía abásida sostuvo el poder hasta la llegada de los turcos selyúcidas en 1055. Los selyúcidas derrotaron al Imperio Bizantino en la batalla de Manzikert (1071) y continuaron su expansión. El viejo Imperio Musulmán se convirtió en pequeños reinos, llamados sultanatos. Los únicos fuertes eran los de Run (en Anatolia), y el de Mosul y Alepo (en Siria). En 1174, Saladino tomó el cargo de atabeg (gobernador) de un sultanato y comenzó a acumular poder. Dominó Egipto, Damasco, Alepo y Acre. Cuando murió Saladino, en 1193, comenzó un período en el que el gran territorio musulmán se dividió nuevamente. Para el año 1194, ya no existía "un" Imperio Musulmán. Había varios gobiernos musulmanes fuertes: los almohades en el norte de África y en parte de Portugal y España; los ayubíes en Egipto, Israel y Siria; y los abásidas, que habían sostenido el poder en Bagdad. Ya en 1206 comenzó el avance de las tropas del poderoso Imperio Mongol, que devastaría a los pueblos musulmanes. En 1237, casi todos los límites de los territorios musulmanes estaban ocupados por mongoles. Los ejércitos conocidos como "mamelucos" reemplazaron a la dinastía ayubí en 1250. Para ese entonces, los almohades habían perdido buena parte de sus posesiones tanto en Portugal como en África. El golpe fatal llegó en 1258, cuando los mongoles conquistaron Bagdad, generando la desaparición definitiva de la dinastía abásida. En el año 1300, los mamelucos se defendían con fiereza de las Cruzadas cristianas y de la presión de los mongoles. En el norte de África, los almohades habían sido reemplazados por otro pueblo musulmán: los benimerines.

¿Cómo sigue la historia? La situación de los pueblos musulmanes (ya no existía un "imperio musulmán") se sostuvo hasta 1380: la dinastía de los Mamelucos gobernaba partes de los actuales Egipto, Israel y Arabia Saudita; los benimerines, la actual Marruecos; y los háfsidas, Túnez (y, luego, parte de Argelia).

En 1322, los mamelucos hicieron un pacto de paz con el principal pueblo de mongoles ("la Horda de Oro"), que había adoptado el islamismo. Esa situación les permitió cierta tranquilidad.

En 1465, los benimerines fueron derrocados por el pueblo wattásida, también musulmán, que controló Marruecos.

Más allá de las permanentes y sanguinarias luchas internas por el poder, el siguiente gran conflicto con otros pueblos sucedió en el año 1517, cuando, luego de haber representado una amenaza durante décadas, el Imperio Otomano invadió los territorios de los mamelucos, los derrotó y los controló por completo. El pueblo mameluco sobrevivió como una clase más dentro del Imperio Otomano.

4 de diciembre de 2015

Octava Cruzada (1270)


Las Cruzadas fueron sangrientas y asesinas invasiones que la Iglesia cristiana organizó con el fin de obtener más tierras, riquezas y poder de los que ya tenía. En las tierras invadidas vivían personas que no creían en lo que los obligaba a creer la Iglesia.

La octava y última cruzada, sin embargo, no fue impulsada por el papa, sino por el rey Luis IX de Francia, que en el año 1270 atacó Túnez con el fin de quedarse con sus riquezas y con esa vía comercial, pero murió a causa de la peste.

Aunque fue la última invasión que recibió el nombre de Cruzada, y a pesar de que la ‘Orden del Temple’ (institución creada para realizar esas masacres) desapareció en 1314, el espíritu de las Cruzadas no se perdió entre los cristianos, que años después organizaron ataques con características similares.

Las brutalidad de las Cruzadas provocó una fuerte reacción entre los musulmanes (principales víctimas). Ese odio que fomentaron los cristianos con sus Cruzadas lo seguimos sufriendo hoy, en el siglo XXI.

Si la religión generó muchísimas cosas horribles, una de las peores fueron las Cruzadas.

16 de septiembre de 2015

Francia (1137-1270)

Representación de Luis IX
Resumen de lo publicado. Francia fue ocupada por el Imperio Romano (siglo II a.C. a V d.C.) y luego por los francos (481). Carlos Martel (731-742) puso fin al avance musulmán en Europa. Carlomagno (768-814) fue coronado emperador por el papa. A partir del año 843, el Imperio Franco comenzó a dividirse; de esa división nacieron Francia y Alemania. Durante el siglo X, se formaron siete ducados (tierras manejadas por la clase alta). El rey Roberto el Piadoso (996-1031) incorporó la ciudad de Borgoña a sus dominios. Enrique I (1031-1060) luchó contra Inglaterra. A Felipe I (1060-1108), las protestas sociales lo obligaron a renunciar. Luis VI el Gordo (1108-1137) fue el rey más poderoso desde Carlomagno. Terminó con la crisis interna de Francia y aumentó las riquezas del Estado. Favoreció el crecimiento de los municipios y colaboró con la Iglesia católica.

¿Cómo sigue la historia? Bajo el reinado de Luis VII (1137-1180) se planificó por primera vez el presupuesto nacional. Esto significa que no era que se juntaban pagos de los ciudadanos y se iba gastando cuando se necesitaba, sino que previamente se analizó cuánto podía cobrarse por impuestos y en qué podía usarse. Además, durante su periodo, Luis VII apoyó la Segunda Cruzada cristiana.

Felipe II (1180-1223) nació tras más de treinta años de intentos de sus padres. Expulsó a los judíos y les robó sus bienes. Lideró la sanguinaria Tercera Cruzada cristiana, junto a Ricardo Corazón de León, de Inglaterra. Pero terminaron enfrentándose y sufriendo la caída de sus cabellos y de sus uñas. Felipe, al menos, le quitó a Ricardo parte del territorio francés que dominaba. Tras su reinado, el cargo de rey dejó de ser elegido por la clase alta y se convirtió en hereditario.

Luis VIII (1223-1226) tuvo un breve reinado, ya que murió por una inflamación del intestino.

Luis IX (1226-1270) fue un fanático religioso. Se hacía azotar la espalda con cadenas de hierro los viernes; lavaba los pies a los mendigos y compartía su mesa con leprosos. Durante su reinado tuvo lugar un gran florecimiento cultural que acompañó al de Europa occidental y que culminó con lo que se ha llamado el Renacimiento del siglo XII. Firmó la paz con Inglaterra en 1258, pero también lideró dos matanzas: la séptima y la octava cruzadas cristianas. Tuvieron un alto precio: murió durante la octava, en Túnez.

Una cita. "Ya en el siglo XII algunas ciudades obtuvieron del rey de Francia una carta municipal que les aseguraba cierto margen de independencia gracias al cual les fue posible desarrollar libremente sus actividades económicas" (José Luis Romero, La Edad Media).