2 de octubre de 2026

Teen Titans N° 25 (febrero de 1970)

Teen Titans es una colección de historietas editada por DC Comics. Leí la versión publicada en Historias Fantásticas N° 259 (noviembre de 1970) de Editorial Novaro, de México. Guion de Bob Canigher, dibujos de Nick Cardy.

De esta colección solo había leído el N° 1 (comentado en este blog). Me decepcionó tanto que me salteé 23 historias hasta esta, que elegí leer porque supuestamente le da un fuerte giro a la colección. Veamos...

Y sí, la historia es bastante incoherente, pero es importante. En una conferencia del Premio Nobel de la Paz se arman disturbios, los Titans se meten para pegar piñas y terminar con los disturbios, un loquito saca un arma, tira un tiro y mata al Premio Nobel.

Los Titans se culpan por eso, pero llega la parte sin sentido de la historia... ¡la Justice League los caga a pedos, les echa todas las culpas y les dicen que son demasiado jóvenes para tener poderes! ¡Pero amigues: ustedes los hicieron héroes a ellos cuando eran pibitos! ¡En todo caso la culpa es de ustedes, adultos irresponsables!

En fin, de pronto los Titanes deciden que no pueden ser más superhéroes y justo de la nada aparece un tipo del gobierno (Mr. Júpiter) que les ofrece entrar a un programa secreto en el que deben brindar ayuda en casos difíciles a cambio de que les ayuden a "encontrarse a sí mismos", o algo así.

Robin no es tan gil y dice que no, gracias, y se va. Los que aceptan son Wonder Girl, Kid Flash, Aqualad, Speedy y dos que nada que ver pero justo pasaban por ahí: Hawk y Dove.

Ah, en el medio de toda esta tramoya aparece (siempre de la nada) Lilith, una bailarina que sabe sus identidades secretas y quiere unirse al grupo, pero le dicen que no (¡pero chiques, ella sabe sus identidades, hagan algo!), hasta que se dan cuenta de que tiene poderes mentales (medio que puede ver algunas cosas del futuro) y bueno, si quiere venir con nosotres en esta nueva etapa, que venga.

La idea no está tan mal: ahora tenemos a los Titanes, sin su líder Robin, con tres nuevos integrantes (Hawk, Dove, Lilith), sin los trajes, comprometidos a no usar sus poderes sin autorización y tristemente comandados por el gobierno. Pero está tan mal desarrollada la idea (no puede ser tan absurdo cómo aparece Lilith de la nada y cómo no se sorprenden, no se entiende cómo entran Hawk y Dove de pronto al equipo, la actitud de la Justice League es nefasta, etcétera) que no permite disfrutar la historia. ¿Leeré el número 26? Sospecho que no.

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